Desde hace ya varias semanas, los profesionales nucleados en la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) vienen expresando su preocupación ante el sostenido aumento de casos de chicos diagnosticados con coqueluche.
Ahora le tocó el turno al Ministerio de Salud de la Nación, que hace un puñado de días publicó una guía que actualiza los criterios de detección, prevención y control del coqueluche, con foco en la protección de los grupos más vulnerables.
El Ministerio publicó la guía “Coqueluche: vigilancia, prevención y control”, explicando que “frente al aumento de casos registrado durante 2025 en el país y en la región, esta iniciativa busca mejorar la detección temprana, ordenar la vigilancia epidemiológica y reforzar la vacunación, en un escenario caracterizado por coberturas con marcadas diferencias entre las diferentes jurisdicciones del país”.
Coqueluche en Argentina: aumentan los casos y hay 7 fallecidos en el año
El coqueluche es una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa y prevenible por medio de la vacunación. Esta infección representa un riesgo significativo para los lactantes pequeños, el grupo que tiene mayor morbimortalidad asociada.
La guía está dirigida a equipos de salud, con especial énfasis en los del Primer Nivel de Atención, por su rol estratégico en la detección temprana, el control de contactos estrechos y la promoción de la vacunación. El documento subraya la importancia del manejo clínico oportuno ante la sospecha de coqueluche, incluyendo el inicio inmediato del tratamiento antibiótico, la evaluación del riesgo, la derivación adecuada y el seguimiento de los contactos estrechos, como parte de una estrategia integral para reducir la transmisión y la gravedad de la enfermedad.
En materia de prevención, la guía recuerda que la vacunación sigue siendo la principal herramienta para prevenirla y reducir sus formas graves, de manera efectiva.
“Es importante”, destacó el Ministerio, “tener en cuenta que en nuestro país se viene observando un descenso progresivo de las coberturas que alcanzó los valores más bajos de los últimos 12 años en 2023. Si bien en 2024 se logró revertir esta situación, es necesario definir acciones específicas de recupero de esquemas y revertir la acumulación de personas susceptibles a contraer la enfermedad”.