TEXTUM
SALIDA DE EMERGENCIA

Los riesgos de ser pastor de fantasmas

Roberto Arlt 20231014
Roberto Arlt | CEDOC

Hay escritores estimables, y hasta muy buenos escritores, cuyo camino está claramente trazado por su primer libro. Con un poco de experiencia literaria puede decirse, pasos más o menos, a donde pueden llegar. Aparecen mostrando el plano de la casa que van a edificar; podrán agregarle una torrecilla inesperada, un ventanal de vidrios de colores, un jardín no previsto; pero conocemos la profundidad de los cimientos y sabemos qué peso pueden resistir. Estos escritores no despiertan ni grandes entusiasmos, ni grandes críticas. Sabemos que no descorrerán ante nuestros ojos la cortina de la sorpresa. Roberto Arlt era todo lo contrario. 

Cuando lo conocí, apenas salido de la adolescencia, impresionaba como un caos en el que se estaban produciendo vertiginosos cataclismos, levantándose montañas, encrespándose mares. Sobre terrenos inseguros crecían floras de espanto y vagaban monstruos informes; por el cielo cargado de nubes y de mitos confusos cruzaban cometas de brillante cauda, hasta que una última explosión aquietó el paisaje y un ancho viento barrió los fantasmas de la pesadilla inicial. Ahora estaban frente a frente, en un mundo de colores y contornos conocidos, el hombre de corazón sensible y el unicornio del mito. De la mano del hombre y vislumbrando entre los árboles nuevos la silueta fugitiva de la bestia misteriosa, Roberto Arlt comprendió entonces, con paso firme y alma alucinada, su camino de escritor. 

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En ese subsuelo está el secreto de la extraordinaria obra de Roberto Arlt. Nadie, ni él mismo, conocía la profundidad de los cimientos sobre los que estaba edificando, las inmensas riquezas que yacían bajo tierra. De ahí la constante sorpresa que producían sus creaciones, los hallazgos inesperados, la aventura terrible y maravillosa de su alma; los llamados obscuros que trataba de traducir en palabras corrientes, el mundo subterráneo, dominado a veces y a veces dominante, que era su riqueza incalculable y también su incalculable tortura. Porque Arlt fue un eterno torturado, pues no se puede ser sin riesgo pastor de fantasmas por fuerte que sea la mano con que se maneja el látigo. 

(De "Arlt, el torturado", un texto de Conrado Nalé Roxlo para el número veintiuno de Conducta, la revista del Teatro del Pueblo, dirigida por Leónidas Barletta y, en este caso, dedicada, en ocasión de su muerte, al autor de "Los siete locos" en la edición de julio/agosto de 1942. Tomado de la colección editada y digitalizada por Magalí Devés para el Archivo Histórico de Revistas Argentinas).