¿Hasta dónde es lícito presionar a un artista en nombre de la creación? ¿En qué momento un director deja de ser un maestro para convertirse en un tirano? Estas son algunas de las preguntas que laten en el corazón de Al Borde del Ensayo, la pieza escrita, dirigida y protagonizada por Guido Inaui Vega que llega el jueves 26 de febrero a la cartelera porteña. La obra sitúa al espectador -no como un observador pasivo en una platea, sino como un testigo directo- dentro de una sala de ensayo. Allí, una compañía trabaja sobre fragmentos de William Shakespeare pero, a medida que el proceso avanza, los fantasmas personales de los actores y la metodología "particular" del director comienzan a borrar los límites entre la ficción y la realidad.

Para Guido, asumir el triple rol de autor, director y actor no fue una decisión basada en el ego sino una demanda del propio material. "Entiendo perfectamente lo que exige cada uno de esos roles -explica en una entrevista exclusiva-. La actuación es algo que el proyecto me pidió; sentí que tenía que ponerle mi propia intensidad a este director tan complejo". El personaje que encarna es un profesional que desconoce los límites: "Con él hago catarsis de todo aquello que no debería hacerse en el mundo teatral", confiesa. En contraposición a su papel en la ficción, sostiene que la construcción artística debe ser siempre un espacio de cuidado mutuo, lejos de la verticalidad absoluta que se ve en escena. Aquí la entrevista completa:
La obra huye de los artificios escenográficos. El espectador se encuentra con un escenario despojado: una silla, una valija y la ropa cómoda típica de una jornada de trabajo. Sin embargo, el verdadero protagonista visual es el diseño lumínico. "Se refuerzan los enfoques y las sombras; hay un fuerte énfasis en lo visual porque el público está metido dentro del ensayo", detalla Vega. Esta estética "cruda" refuerza el juego del meta-teatro, donde el público llega a dudar si lo que está viendo es una actuación o un conflicto real entre los integrantes de la compañía (completada por Rosario Ramos Isola, Agustín Belloli y Belén Vaioli).
El arte como discusión
Vega busca interpelar a un público "culturalmente curioso", interesado en los procesos creativos y en las dinámicas de poder que rigen al arte. "¿Qué pasa cuando el centro energético de un proyecto no es el origen de las ideas, sino que se convierte en una secta o un dogma?", se pregunta el autor. La obra no sólo es una ventana a la trastienda del teatro, sino un espejo de las dinámicas sociales actuales, en las que a veces la reflexión se pierde en favor de la reafirmación de los liderazgos.

Las funciones serán los jueves 26 de febrero y 5 de marzo, a las 22.30, en el Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378, CABA). Encontrá acá más info sobre las entradas.