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Cómo el arte puede salvarte: libros, charlas y testimonios de artistas que brindan pistas de supervivencia

James Rhodes gracias a su dedicación al piano pudo aliviar su pasado signado por el abuso de un pedófilo y plantea que cualquiera puede interpretar a Bach si se lo propone. Guías como la popular charla en Ted Talk de Elizabeth Gilbert o la de Ken Robinson van en el mismo sentido. Herramientas prácticas para soltar la creatividad.

Música y el yo interior James Rhodes
Música y el yo interior James Rhodes | Captura de video

James Rhodes nació  en Londres, Inglaterra y fue abusado sexualmente durante cinco años seguidos con una brutalidad que le dejó secuelas físicas, además de las psíquicas. Se dedicó al estudio del piano y durante su adultez se dio cuenta de la fuerza positiva que ejercía en él escuchar, por ejemplo, a Johann Sebastian Bach. En 2014 escribió un libro en el que contó su experiencia como testimonio para luchar contra la pedofilia, pero también para promover el aprendizaje creativo. Con el mismo punto de partida, con la creatividad y la expresión artística en foco, las populares charlasen Ted Talk de Elizabeth Gilbert o la de Ken Robinson van en el mismo sentido.  

Aunque en la charla que brindó a TED Madrid en 2016, Rhodes advertía que “odia” los libros de autoayuda, su narración es una gran herramienta que ayuda y motiva. "Me violaron durante cinco años hasta el punto de que me rompieron la espalda", había contado en una entrevista. De ese lugar oscuro, sin embargo, avanzó acompañado con la música. Eso no significa quitarle gravedad al hecho terrible que atravesó y que también narró para que se terminen los silencios y complicidades en torno a este tipo de hechos aberrantes, pero también es "una carta de amor a la música" como él mismo propone.

 

Rhodes: la magia de la música

“Es triste, pero es verdad, el piano es mi mejor amigo”, dice como disparador Rhodes en su conversación en TED Madrid. No es de extrañar ese vínculo entre el músico y su instrumento. “Hermano de soledad, aquí hoy estamos los dos”, le cantaba Fito Paez a su compañero de cola en “La rumba del piano”. 

Rhodes apunta: “No puedo pensar en nada más universal que la música”. “La música fue lo único que me salvó de las cosas horribles que me pasaron, incluso ahora, cuando me pasan cosas malas, escucho música y todo cambia”, enuncia.

“Bach inventó el mindfulness”, asegura como provocación. “Tocar el piano, escuchar música, escuchar realmente, eso es mindfulness, es donde habita la magia”, asegura. Rhodes sostiene que la música es un puente de conexión entre el mundo interior y el exterior más potente y saludable que cualquier droga y medicamento. “Por supuesto que los medicamentos son importantes, me mantuvieron vivo un tiempo”, aclara.

En relación a esto lamenta que, teniendo en cuenta el poder de la música, en general en el mundo, esta materia no se prioriza en la educación básica. “Lo triste es que si no tenés dinero, tus hijos no van a aprender música, entonces nos toca a nosotros como personas creativas y que aman la música, compartir este  mensaje tan importante”.

James Rhodes es inglés de nacimiento, pero se nacionalizó español. Su libro en el que relata su vida se llama Instrumental: memorias de música, medicina y locura se editó en 2014.

 

Ken Robinson: educar en la creatividad

Ken Robinson fue uno de los protagonistas más populares de Ted Talk con su charla que se tituló “Las escuelas matan la creatividad”. “Todos los niños tienen un talento extraordinario que desperdiciamos sin piedad”, es una de sus primeras afirmaciones. “Mi punto es que la creatividad en educación es tan importante como la alfabetización”.

En su charla sostiene que en cualquier sistema educativo hay una jerarquía entre las materias en las que se priorizan lengua y matemáticas y en el último escalafón quedan las artes. Se enfoca en el conocimiento académico, explica, porque nació en el S XIX para satisfacer las necesidades del proceso de industrialización.

“La creatividad es el proceso de tener ideas originales que tengan valor”, describe y esboza: “Yo creo que nuestra única esperanza para el futuro es que reconstituyamos nuestro concepto de la riqueza de la capacidad humana, nuestro sistema educativo a explotado nuestras mentes como lo hacemos con la tierra: en busca de un recurso en particular y en el futuro no nos va a servir”.

"Debemos repensar los principios fundamentales bajo los que estamos educando a nuestros hijos (…) debemos pensar en lo ricas que son nuestras capacidades creativas y ver la esperanza que nuestros hijos representan y nuestra tarea es educar su ser completo para que puedan enfrentar el futuro", concluye.

 

Elizabeth Gilbert: ser artista

La autora de Comer, rezar, amar, Elizabeth Gilbert, en 2009 contó su experiencia en otro Ted, sobre cómo encontrar la creatividad. La escritora en la conferencia cuenta el enorme terror que implica estar ante una página en blanco, potenciado porque lo que escribió anteriormente “sorpresivamente” se convirtió en un éxito (que hasta incluso se transformó en una película protagonizada por Julia Robert).

La autora pone sobre la mesa cómo hay un relato que une a la creatividad con la inestabilidad mental y el sufrimiento, lo que aleja aún más a las personas a intentar potenciar su costado más artístico. 

Para revertir esto, Gilbert vuelve atrás en la historia y encuentra que en Grecia y Roma creían que la creatividad no venía de los humanos, si no que era patrimonio de un espíritu divino que llegaba a las personas sin demasiada explicación. Los romanos tenían una explicación similar, pero hablaban de esta entidad como un “genio” y finalmente se pasó de pensar en la idea de “tener un genio” a “ser un genio”.

La escritora propone pensar en la posibilidad de una “entidad” arbitraria que se acerque para promover la creación en una persona, pero no por eso abandonarse a una especie de milagro. Lo ejemplifica con una anécdota del músico Tom Waits a quien entrevistó. “Un día estaba manejando en Los Ángeles, me contó, y de repente todo cambió para él, apareció una melodía hermosa, elusiva, pero no tenía lápiz y papel, grabadora, ni nada en qué registrarla y empezó a sentir la ansiedad y el temor de perderla y de pronto paró el auto, se bajó y miró al cielo y dijo ‘disculpame no podés ver que estoy manejando´ y a partir de entonces se empezó a tomar su creación de otro modo, tomó al genio de su interior y lo liberó de vuelta al lugar del que vino”.

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Ella misma contó que mientras escribía Comer, rezar, amar estuvo a punto de descartarlo y recordó lo que hizo Tom Waits y exteriorizó la responsabilidad del éxito del libro y decidió que se preocuparía por escribir que eso sí era su trabajo.”No tengas miedo, no te abrumes, solo seguí haciendo tu trabajo, continuá presentándote para hacer tu parte sea cual sea y si el divino, absurdo genio asignado a tu caso decide dejar que se vislumbre algún tipo de maravilla, aunque sea por un momento, a través de tus esfuerzos, ¡olé! Y si no, hacé tu baile de todas formas y ¡olé! De todas formas", finaliza.

 

Libros/herramienta:  “El camino del artista” y “Roba como un artista”

Lecturas

Dos libros presentan caminos prácticos y teóricos sobre cómo usar herramientas del mundo del arte para impulsar la creatividad activa. En El camino del artista, Julia Cameron incluye varios ejercicios para que la creación fluya.

Brinda temas y formas de llevar adelante la práctica constante de la escritura diaria, tmabién incluye juegos y métodos de introspección guiada para abrir el horizonte imaginativo. "La creatividad no tiene ni fondo ni techo aunque haya partes de su crecimiento que sean lentas. El ingrediente que se precisa es la fe -entendida como confianza férrea en uno mismo-. Este libro te muestra el camino y la fe necesarios para liberar la creatividad de las personas. Tómalo como un ejercicio para abrirte a una nueva perspectiva y libera al artista que llevas dentro", apunta la autora.

Con Roba como un artista, Austin Kleon usa el término para activar la inspiración y motivación. "Nada es original", dice el autor por lo que mejor influenciarse con el trabajo de los demás para mezclarlo con el camino propio-

Kleon plantea diez pasos para poner en orden desde tu mente hasta tu escritorio y recuperar la creatividad:

1. Roba como un artista.

2. No esperes hasta saber quién eres para poner las cosas en marcha.

3. Escribe el libro que quieres leer.

4. Usa tus manos.

5. Los proyectos extras y los hobbies son importantes.

6. El secreto: Haz un buen trabajo y compártelo.

7. La geografía ya no manda.

8. Sé amable. (El mundo es un pañuelo).

9. Sé aburrido. (Es la única forma de trabajar.).

10. Creatividad también es restar.