Luego de interminables negociaciones y contramarchas, que demandaron 25 años y tienen todavía algunas piedras que superar, los países del Mercosur firman esta sábado con la Unión Europea (UE) el histórico acuerdo de libre comercio, dando forma a un mercado de 700 millones de personas que promete un avance crucial en el comercio mundial.
Este tratado crea una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, vinculando mercados de alto poder adquisitivo con economías emergentes ricas en recursos naturales y productos agroindustriales.

El presidente Javier Milei es uno de los mandatarios presentes en el Gran Teatro Asunción, en Paraguay, el mismo ámbito en que se alumbró el Mercosur en marzo de 1991. El anfitrión, Santiago Peña, que además recibirá la presidencia pro-tempore del bloque, encabeza la ceremonia en la que se encuentran presentes el mandatario uruguayo Yamandú Orsi y el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en tanto que por Europa los firmantes serán la titular de la UE, Ursula von der Leyen, y el comisionado Maros Sefcovic. También está en Paraguay para la firma como mandatario invitado el panameño José Raúl Mulino.
El acuerdo fue respaldado por la Unión Europea y ahora debe ser ratificado por el Mercosur y los parlamentos de cada país que conforman cada bloque regional. En Europa el acuerdo genera dura resistencia de sectores agrícolas, especialmente en Francia e Irlanda.

La firma del acuerdo
Luego de saludar a cada una de las personalidades presentes, el presidente Santiago Peña destacó la importancia de la firma del acuerdo, y trazó paralelismos con otros momentos importantes de la historia. “En 1991 Paraguay volvió a ser el centro de Sudamérica con la creación del Mercosur, que está a punto de cumplir los 35 años”.
“Bienvenidos sean todos a esta firma, realmente es un día histórico”, agregó el mandatario guaraní.
Continuando con su discurso, Peña afirmó que el acuerdo que hoy se firmará "se asienta en buena medida en el lenguaje, la comunicación y el diálogo, que nos han hecho superar las tinieblas primigenias que antes nos separaban".
"Sabemos que este camino fue muy largo, que nos tomó más de 25 años superar las enormes dificultades, sin embargo supimos ser pragmáticos, flexibles y trascender las diferencias coyunturales y los intereses mezquinos para alcanzar un equilibrio adecuado", aseguró el presidente de Paraguay.
El mandatario paraguayo subrayó la dimensión histórica del entendimiento al afirmar que “la magnitud de este acuerdo es evidente”: destacó que el Mercosur y la Unión Europea “representan cerca de 800 millones de personas y concentran un Producto Bruto Interno superior a los 25 billones de dólares”. En ese sentido, remarcó que se trata de “el mayor compromiso comercial jamás negociado por el Mercosur y uno de los más relevantes celebrados por la Unión Europea”.
En un contexto global atravesado por tensiones geopolíticas y comerciales, Peña sostuvo que este paso “envía una señal clara a favor del comercio internacional como factor de cooperación y crecimiento”.
El presidente de Paraguay también destacó el rol de los líderes regionales que impulsaron el entendimiento entre ambos bloques y recordó especialmente a su par brasileño. “No puedo dejar de mencionar aquí a un gran y querido amigo, hoy lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado a este día. Me refiero al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Lula fue uno de los impulsores fundamentales de este proceso”, expresó.

En el tramo final de su discurso, el presidente paraguayo llamó a profundizar la integración entre ambos bloques. “No podemos, no debemos caer en el error de la autocomplacencia”, advirtió, al reconocer que “hemos perdido mucho tiempo para llegar hasta aquí” y que incluso “pudimos haber alcanzado un acuerdo todavía más provechoso, con más beneficios para nuestros pueblos”.
El mandatario cerró su intervención con un llamado al diálogo y a la cooperación, al señalar que el acuerdo deja atrás “los unilateralismos, las desconfianzas y los egoísmos” para “abrir las ventanas a un futuro mejor”. “Apostemos a un futuro común en el que Europa y el Mercosur no sean meros espectadores, sino actores principales en la historia de la humanidad”, afirmó, y concluyó: “Más integración, más cooperación, más fraternidad y, sobre todo, más humanidad”.
Por otro lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la Unión Europea y el Mercosur optan por “el comercio justo por sobre los aranceles”. “Elegimos una asociación productiva y de largo plazo por encima del aislamiento y, por sobre todo, tenemos la intención de ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestros ciudadanos”, sostuvo la funcionaria europea.
Por su parte, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, puso el acento en el valor político y simbólico del entendimiento alcanzado tras más de dos décadas de negociaciones. “Algunos acuerdos se firman cuando las condiciones son ideales, otros cuando las circunstancias lo exigen, y están aquellos que se construyen porque existe una convicción profunda de que vale la pena sostenerlos en el tiempo. Este es uno de ellos”, afirmó.
Orsi recordó que durante 25 años los países involucrados “eligieron el camino más exigente”, basado en “el diálogo persistente, la negociación paciente y la búsqueda de reglas compartidas”, incluso en contextos internacionales cambiantes. “El camino más exigente es el camino del acuerdo”, subrayó.

En ese marco, sostuvo que la firma del tratado “materializa hoy una asociación estratégica que tardó un cuarto de siglo en lograrse” y remarcó que el acuerdo “dice más que cualquier declaración”, al expresar la voluntad de apostar por “consensos duraderos”, fortalecer “las instituciones” y seguir construyendo “un orden internacional basado en reglas, previsibilidad y cooperación”.
Orsi también destacó la relevancia económica que tiene la Unión Europea para Uruguay y el impacto esperado del acuerdo. Señaló que el bloque europeo es actualmente “el tercer socio comercial en bienes” del país, “el segundo mercado de destino de las exportaciones de servicios globales” y “el principal origen de la inversión extranjera directa”.
En ese marco, afirmó que esta asociación “implicará para Uruguay un crecimiento de un punto y medio del PBI”, junto con “un aumento de las exportaciones del 4%” y “un incremento del empleo de medio punto”.
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