30 años del festival

Una torre Eiffel partida al medio en pleno desierto de Nevada: las fotos más impactantes de Burning Man 2026

El evento cultural construye una ciudad efímera en el desierto de Black Rock donde no circula dinero y se practica la autosuficiencia radical. La entrada cuesta al menos 600 dólares.

Burning man art 2026 Foto: IG jamenpercy.burn

Más de 70.000 personas se dan cita por estos días en Black Rock City, una "ciudad temporaria" hecha de carpas y obras de arte, levantada por sus propias manos en el lecho seco del lago Lahontan, en el desierto de Black Rock, Nevada. Es la edición número treinta del festival de arte y contracultura Burning Man, que desde 1986 invita a pasar una semana con foco en la comunidad, el arte y la autosuficiencia, sin circulación de dinero.

El diseño de la ciudad efímera es de arco abierto, con el fin de facilitar la orientación de los habitantes frente a las constantes ráfagas de arena que entorpecen la visibilidad. Todo se quemará el viernes, empezando por la tradicional figura humana de gran porte que da nombre al festival.

Las obras de Burning Man se construyen y destruyen en el desierto de Black Rock, Nevada. IG Jamen Percy.

El evento no tiene programación oficial: cada uno de los campamentos temáticos gestiona su propia agenda de forma autónoma. Artistas del circuito electrónico internacional como Michael Bibi, John Summit y Danny Tenaglia forman parte de las programaciones autogestionadas de este año. Las entradas generales cuestan desde 604 dólares; el pase para autos suma otros 150.

CODA: el arte en pequeño formato que invita a mirar de cerca

El lema oficial de esta temporada es "Axis Mundi", una propuesta que invita a indagar en los vínculos cósmicos de la humanidad y su relación con la naturaleza. Por eso, este encuentro resalta por un despliegue masivo de estructuras a gran escala que reinterpretan símbolos globales descontextualizados: más de 50 piezas de arte monumental resisten las tormentas de polvo del desierto.  

El sueño roto de la torre Eiffel, una obra de desazón y esperanza

La instalación estrella de este año se titula "Eiffela Broken Dream", que podría traducirse como "El sueño roto de la torre Eiffel", una obra del artista francés Philippe Maindron que reproduce el ícono de París pero en pedazos, y a escala 1:10. La torre simula haberse partido de forma transversal: la mitad inferior representa una civilización perdida y el extremo superior apunta al cielo como símbolo de esperanza. Las secciones están unidas por un cable de acero suspendido donde se realizan arriesgadas rutinas de equilibrismo sobre el vacío.

Una imagen nocturna de Black Rock City con la obra Eiffela Broken Dream, de Philippe Maindron, en el centro. IG Jamen Percy.

La estructura está construida con 29 toneladas de acero, mide 15 metros de alto por 30 de largo y se compone de unas 5.000 piezas metálicas ensambladas con más de 10.000 pernos. El material viajó más de 15.000 kilómetros desde Francia y un equipo de voluntarios completó el montaje en la arena en apenas 72 horas.

La obra parece recordar que la propia torre Eiffel nació como una instalación efímera para la Exposición Universal de 1889, que celebraba un siglo de la Revolución Francesa, y gustó tanto que fue adoptada como símbolo permanente de la cultura francesa.

Cryptomeria, una conexión entre la tierra y el cielo

Otra obra monumental de esta edición es el pabellón central bautizado como "Cryptomeria", diseñado por el arquitecto Alexander "Zander" Rose junto al equipo constructor de la base del tradicional Hombre en Llamas que se quema en el festival cada septiembre. La edificación de madera está inspirada en la geometría del antiguo cedro japonés Jōmon Sugi, y rodea de forma directa a la clásica efigie humana del festival.

La obra Cryptomeria, que funciona como base del tradicional Hombre en Llamas, durante el proceso de construcción. IG Jamen Percy.

El público ingresa a través de pasadizos que simulan raíces entrelazadas para luego subir una intrincada escalera de caracol de casi 18 metros de altura. Esta estructura funciona con un sistema de doble hélice donde una rampa permite el ascenso y otra el descenso continuo de los visitantes. El pabellón traduce el lema central del año, Axis Mundi, al conectar la tierra desértica con el cielo mediante el desplazamiento y la elevación de las personas. 

Un Titanic se hunde en el desierto de Black Rock

El colectivo artístico Titanic’s End sorprende con la instalación a gran escala "Titanic", coordinada por Justin Kan y Nicholas Parasram. Esta obra representa un gigantesco transatlántico en pleno proceso de hundimiento, fragmentado sobre el suelo arenoso de la playa. Las secciones separadas del barco crean espacios transitables que permiten a los asistentes explorar cubiertas simuladas y pasillos internos.

Titanic, una instalación de 60 metros de largo y 9 de alto que permite recorrer el barco en pleno naufragio. IG Jamen Percy.

La escala total de la instalación abarca una extensión cercana a los 60 metros de largo. Las dos mitades del buque de madera se elevan a más de 9 metros. Esta disposición de las partes simula un anfiteatro transitable, y escalable para los visitantes. Las chimeneas del barco incorporan cañones de fuego capaces de lanzar llamaradas de esa misma altura durante las noches.

La estructura busca abrir un espacio de reflexión colectiva en torno a la ambición industrial humana y la actual vulnerabilidad ecológica del planeta. Siguiendo la tradición del ritual destructivo, este enorme navío de madera está programado para desaparecer bajo el fuego durante el atardecer del viernes.

Cómo empezó el festival Burning Man y cómo evolucionó a lo largo de tres décadas

Este encuentro surgió originalmente en 1986 sobre la arena de Baker Beach, una playa ubicada en San Francisco, California. Los fundadores, Larry Harvey y Jerry James, improvisaron en aquella oportunidad una figura de madera de poco más de dos metros de altura, que luego prendieron fuego en un símbolo de destrucción creativa y resurrección. En 1990, la intervención de las autoridades locales obligó a trasladar la quema definitiva hacia el terreno de Black Rock City.

La gestión operativa del predio recae actualmente sobre el Proyecto Burning Man, una fundación sin fines de lucro. Esta entidad regula los permisos de acceso y supervisa las medidas de seguridad del territorio temporal. La evolución del festival transformó un campamento anárquico inicial en una urbe planificada con servicios sanitarios mínimos. En 2019, el medio NPR escribió que el festival había pasado de ser "un encuentro under de espíritus libres y bohemios" a "un destino para influencers de redes sociales, famosos y la elite de Silicon Valley"

Las obras emplazadas en el desierto sufren los embates del viento y el polvo. IG Jamen Percy.

La convivencia se rige por diez principios fundamentales que determinan el comportamiento de la comunidad. Las normas exigen una autosuficiencia radical donde cada persona debe proveerse de agua, comida y refugio. Queda terminantemente prohibido el uso de dinero en transacciones comerciales, salvo para la compra de hielo.

La regla de "no dejar rastro" compele a los ciudadanos a retirar hasta el residuo más pequeño antes de abandonar el desierto. El cierre de las actividades incluye la destrucción por fuego de las obras principales del complejo. La clásica figura humana de madera arde por completo durante la noche de clausura.

En la Argentina hay herederos de este movimiento: el festival nómada Fuego Austral busca emular la combinación de arte, pensamiento y autosuficiencia en eventos anuales. 

 

MB / VR/ fl