Conflicto Medio Oriente

Alberto Ruskolekier aseveró que no hay posibilidad de llegar a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán

Según indicó el analista internacional, “Irán no acepta los condicionamientos de Trump, y Trump, por supuesto, no acepta lo que exigió Irán”.

Alberto Ruskolekier: “Irán no acepta los condicionamientos de Trump, y Trump, por supuesto, no acepta lo que exigió Irán” (Cedoc)

El analista internacional, Alberto Ruskolekier, en diálogo con Canal E, hizo hincapié en que la escalada del conflicto en Medio Oriente abre interrogantes sobre una posible negociación entre Estados Unidos e Irán.

“¿Es posible llegar a un acuerdo? Ahora te comento que no”, afirmó Ruskolekier. Según explicó, las negociaciones indirectas mediadas por Pakistán fracasaron: “Irán no acepta los condicionamientos de Trump, y Trump, por supuesto, no acepta lo que exigió Irán”.

Cuáles son las exigencias de Irán

El conflicto diplomático se traba en exigencias incompatibles. En este contexto, detalló que, “Irán no quiere limitarse en cuanto a los enriquecimientos de daño ni en la construcción de misiles balísticos”, además de reclamar “que le levanten todas las sanciones comerciales” y “exige indemnización por todos los daños que fueron hechos contra la infraestructura iraní”.

A esto se suma una demanda geopolítica clave. “Quiere quedarse con el control ya del estrecho de Ormuz”, planteó Ruskolekier, lo que implica alterar una de las principales rutas energéticas globales, el Estrecho de Ormuz.

Las posibilidades de negociar son nulas

Asimismo, resaltó que el escenario es claro: “Esto es una manera de decir, no hay ninguna posibilidad de negociar”. Sobre la misma línea, remarcó que, “negociar implica ceder cada una de las partes a algo”, algo que hoy no ocurre.

El análisis pone el foco en dos vulnerabilidades estratégicas de Irán. Por un lado, la Isla de Kharg: “Un objetivo militar que se está evaluando para derrocar, o por lo menos golpear duramente económicamente, sería bombardear la Isla de Kharg o directamente bombardear el oleoducto”.

El impacto potencial sería severo. “Volver a construirlo puede llegar a tardar años, y esto implicaría que todo el mundo tendría ya un cuello de botella en el almacenamiento del petróleo”, expresó el entrevistado.