Plan jubilatorio

Cómo planificar la jubilación en tiempos de crisis económica

En relación a los factores a tener en cuenta, la abogada previsional, Florencia Markarian, comentó: “Pensar a largo plazo cuál va a ser la jubilación, al menos la mínima que uno va a recibir, y cuánto es lo que va a necesitar por mes”.

Florencia Markarian: “Cuando uno se jubila cobra aproximadamente el 49% de lo que estaba cobrando” (Cedoc Perfil)

La abogada previsional, Florencia Markarian, habló con Canal E y analizó que, en un contexto de mayor longevidad y deterioro del poder adquisitivo, la planificación previsional se vuelve un eje central para el bienestar financiero.

El punto de partida es estructural, cada vez se vive más y, al mismo tiempo, los sistemas previsionales enfrentan mayores tensiones. En ese sentido, Florencia Markarian explicó que, “con el aumento de la expectativa de vida, y esto a nivel mundial, hay que pensar también en las jubilaciones y en los regímenes previsionales que cada vez van aumentando la edad jubilatoria para acceder al retiro”.

Deterioro del ingreso a la hora de alcanzar la jubilación

A esta tendencia global se suma una problemática local crítica como es el bajo nivel de ingresos en la etapa pasiva. Asimismo, afirmó que, “cuando uno se jubila cobra aproximadamente el 49% de lo que estaba cobrando”, lo que implica una fuerte caída en el nivel de vida. La situación es aún más delicada en los haberes más bajos: “En el caso de las jubilaciones mínimas, incluso con el bono, cobran el 29% de lo que es la canasta básica del jubilado”.

Actualmente, según detalló Markarian, esa canasta se ubica en “1.824.000 pesos”, lo que deja en evidencia la brecha entre ingresos y necesidades reales. Este desfasaje no solo impacta en alimentación o vivienda, sino también en salud: “No solamente de lo que es alimentación y vivienda, sino también medicación, gastos de farmacia, lo que refiere a la salud en general, que implica un gasto mayor a veces”.

Planificar la jubilación con tiempo

Frente a este escenario, remarcó la necesidad de anticiparse. “Es una cuestión de pensar a largo plazo”, sostuvo, al tiempo que recomendó analizar ingresos actuales, capacidad de ahorro y expectativas de gasto futuro.

Aunque la teoría sugiere ahorrar una parte significativa del ingreso, la entrevistada aclaró que, “generalmente lo que recomiendan es un 20% de ahorro de lo que uno percibe, pero muchas veces esto es imposible de lograr”. Aún así, insistió en la importancia de proyectar: “Pensar a largo plazo cuál va a ser la jubilación, al menos la mínima que uno va a recibir, y cuánto es lo que va a necesitar por mes”.

Entre las herramientas disponibles, mencionó alternativas como fondos de retiro o inversiones personales. En ese sentido, destacó que, “uno puede ya decidir en qué quiere invertir, diversificar”, subrayando que la diversificación es clave para preservar el poder adquisitivo ante escenarios inciertos.