En medio de un escenario internacional atravesado por la volatilidad financiera y el conflicto en Medio Oriente, Argentina enfrenta un panorama mixto donde conviven factores positivos y riesgos latentes, especialmente en torno al riesgo país y el frente energético.
“El riesgo país podría haberse favorecido por lo que fue el fallo sobre YPF”, señaló el analista de mercados Lucas Carattini, al destacar el impacto inmediato de la decisión judicial que desestimó el pago de 16.000 millones de dólares. Según explicó, esta resolución reduce una presión financiera significativa sobre el país. “Es menos dinero en el futuro que tiene que poner el país”, remarcó.
Sin embargo, el contexto global introduce nuevas tensiones. La suba de tasas en Estados Unidos y la incertidumbre geopolítica afectan directamente a los mercados emergentes. “La suba del riesgo país pasa un poco por ahí, no tanto por factores internos”, afirmó, subrayando que Argentina hoy se acopla a una dinámica internacional más inestable.
Energía y exportaciones: oportunidad en medio de la crisis
El escenario energético abre una ventana de oportunidad para el país. Carattini explicó que el conflicto en Medio Oriente, al restringir la oferta global, puede favorecer a exportadores alternativos. “Argentina tiene saldo exportable de petróleo y de gas, puede encontrar nuevos mercados”, indicó.
Como ejemplo concreto, destacó el crecimiento reciente en exportaciones de gas. “Se exportó ya en estos primeros meses del año todo el equivalente a lo que se exportó el año pasado”, precisó, marcando el potencial del sector para fortalecer las cuentas externas.
No obstante, esta ventaja convive con desafíos importantes, especialmente en el agro. El aumento del precio del gas impacta directamente en los fertilizantes, elevando los costos de producción. “Esto implica que hay mayores costos para producir”, advirtió, lo que podría afectar la superficie sembrada en la próxima campaña, particularmente en cultivos como el trigo.
Tregua, petróleo y efectos a mediano plazo
De cara al futuro, el escenario dependerá en gran medida de la evolución del conflicto geopolítico. Una eventual tregua podría moderar los precios del crudo. “Debería haber un acomodamiento más abajo del precio del petróleo”, sostuvo Carattini.
Sin embargo, el analista alertó que el impacto no será inmediato ni lineal. “Arreglar todas esas instalaciones no es algo que sucede de un día para otro”, explicó, en referencia a los daños en infraestructura energética en Medio Oriente.
En este sentido, incluso con una normalización parcial del conflicto, persistirán efectos estructurales en la oferta global de energía. “Hay que ver la repercusión de la menor oferta de mediano plazo”, concluyó, anticipando que la volatilidad seguirá siendo un factor clave para los mercados y la economía argentina.