El mercado laboral argentino atraviesa una etapa de transición marcada por la reforma laboral, el avance de la tecnología y un desajuste cada vez más evidente entre oferta y demanda de empleo.
“La expectativa empresaria en general es que la reforma laboral posibilite crear nuevos puestos de trabajo”, señaló Sandoval, aunque advirtió que los resultados aún no son visibles. En paralelo, el desempleo muestra signos de crecimiento. “El desempleo se ubica entre el 7% y el 7,5%”, precisó en Canal E.
Uno de los principales problemas radica en la falta de adecuación entre los perfiles disponibles y las necesidades del mercado. “Nueve de cada diez empresas no consiguen el personal calificado acorde a lo que busquen”, enfatizó, dejando en evidencia una brecha estructural que atraviesa distintos sectores.
Falta de talento y cambios en la demanda laboral
El escenario actual presenta una paradoja: mientras crece la cantidad de personas que buscan trabajo, muchas posiciones permanecen vacantes por falta de habilidades específicas. “En puestos tradicionales hay mucha más oferta que demanda”, explicó Sandoval, en referencia a roles administrativos o de atención al cliente.
Este fenómeno está directamente vinculado con el avance de la automatización y la inteligencia artificial, que reducen la necesidad de tareas repetitivas y elevan la demanda de perfiles técnicos y digitales. “Las empresas no encuentran perfiles técnicos, digitales u oficios especializados”, agregó.
El foco también está puesto en los jóvenes, quienes enfrentan dificultades para insertarse laboralmente. “El joven que está estudiando quiere lograr su primer empleo en el área específica de su incumbencia”, indicó, lo que limita sus oportunidades iniciales.
A esto se suma un desafío en la comunicación profesional. “Hay un hiato entre el código de comunicación que ofrece el joven y el que requieren las empresas”, sostuvo, marcando la necesidad de adaptación a entornos más formales.
Empresas, jóvenes y el impacto de la automatización
Desde el lado de las empresas, también se observa un proceso de cambio. Sandoval explicó que existe un “interjuego” entre las nuevas generaciones y las estructuras tradicionales. “Hay una adaptación a estos nuevos patrones de comunicación que nos proponen los jóvenes”, afirmó.
Este proceso está acompañado por un recambio generacional visible en distintos sectores. “Hay mucha más gente joven trabajando y cada vez son menos las personas en una sucursal”, ejemplificó, especialmente en el ámbito bancario.
El factor determinante detrás de esta transformación es la tecnología. “Hay una muy fuerte que es la automatización y el impacto de la inteligencia artificial”, concluyó, subrayando que el mercado laboral seguirá evolucionando en función de estos cambios estructurales.