Finanzas

El mercado observa con atención la intervención en el INDEC por un posible impacto sobre los bonos CER

En base a la explicación del economista, Nicolás Russo, “si el INDEC cambia o no cambia la metodología con la que se mide el IPC, lo que paga el bono CER a los bonistas cambiaría”.

Nicolás Russo: “Si el INDEC cambia o no cambia la metodología con la que se mide el IPC, lo que paga el bono CER a los bonistas cambiaría” (Cedoc Perfil)

El economista, Nicolás Russo, en comunicación con Canal E, analizó la salida de Marco Lavagna de la conducción del INDEC, la cual volvió a poner en el centro del debate al sistema estadístico argentino y abrió interrogantes sobre el impacto económico, en especial en el mercado cambiario, la inflación y los bonos que ajustan por CER.

En un contexto de relativa estabilidad cambiaria, Nicolás Russo señaló que, “lo que se hablaba ayer era de la repercusión que podía tener el cambio de la metodología o el no cambio en la metodología sobre los bonos CER, que son los bonos que actualizan por inflación”. En ese sentido, explicó que la clave está en cómo se mide el índice de precios, ya que “si el INDEC cambia o no cambia la metodología con la que se mide el IPC, lo que paga el bono CER a los bonistas cambiaría”.

El impacto del nuevo IPC sobre los bonos CER

Según detalló, el debate gira en torno a que una nueva metodología podría reflejar una inflación levemente superior: “Si la nueva metodología daría una variación del IPC algo mayor, entonces los bonos CER con la nueva metodología deberían pagar un poco más que lo que pagarían con la metodología vieja”. Sin embargo, aclaró que por el momento el mercado no muestra sobresaltos: “Por ahora no hay grandes variaciones, sino que está todo bastante tranquilo”.

Sobre la decisión del Gobierno de postergar el uso de la nueva medición, Russo fue crítico y sostuvo que, “la verdad que la decisión es bastante poco feliz”, especialmente porque las diferencias entre los métodos serían mínimas. En ese punto, precisó que, “la diferencia es de 0,1 o 0,2 puntos porcentuales por mes, en vez de 2,6 capaz 2,5 o 2,7”, por lo que consideró que, “la decisión parece un poco injustificada”.

El detrás de la renuncia de Marco Lavagna

También apuntó a las motivaciones políticas detrás de la medida: “Entiendo que la motivación fue más política que otra cosa”. A su vez, relativizó el argumento oficial de evitar sospechas de manipulación estadística: “No está justificado porque la nueva metodología no va a cambiar mucho los datos”.

Uno de los aspectos centrales del nuevo IPC es el cambio en las ponderaciones. El entrevistado explicó que, “la nueva metodología lo que hacía era aumentar la ponderación de los servicios”, lo que implica que “los cambios en el precio de los servicios dentro de las tarifas tendrían más peso”.

En meses con ajustes tarifarios, como marzo o junio, esto podría derivar en una inflación más alta: “En los meses como marzo o junio, en donde eventualmente haya un aumento de las tarifas, el cálculo con la nueva metodología daría una inflación más alta”.