El secreto del vino: corcho, historia y ciencia detrás de cada botella
El especialista en vitivinicultura José Luis Belluscio explicó cómo evolucionaron los métodos de conservación del vino y por qué el corcho sigue siendo clave.
La historia del vino no puede separarse de sus métodos de conservación, y así lo dejó claro en diálogo con Canal E, el periodista especializado en vitivinicultura José Luis Belluscio al explicar cómo, desde la antigüedad, las técnicas fueron cambiando para preservar su calidad. “Antiguamente los vinos no se embotellaban, sino que se transportaban en ánforas y recipientes de cerámica”, señaló, remarcando que los cierres eran rudimentarios y poco efectivos. “Eran tapas de madera revestidas en pieles o cueros para intentar un mejor cierre”, agregó, evidenciando que la hermeticidad era limitada.
El gran salto llegó siglos más tarde. “Recién a partir del siglo V antes de Cristo empiezan a descubrir el uso del corcho”, explicó, marcando un antes y un después en la historia del vino. Este material, obtenido del alcornoque, no solo permitió mejorar el sellado, sino también iniciar una evolución controlada del producto dentro de la botella.
El corcho: tradición, ciencia y desafíos
Belluscio profundizó en las características del corcho y su relevancia actual. “Necesitás como mínimo 30 años para obtener la corteza del alcornoque y luego 9 años más para regenerarla”, detalló, lo que explica su costo y valor en la industria.
Sin embargo, no todo es perfecto. “El inconveniente es que puede transmitir una enfermedad conocida como TCA, que genera olor a humedad o moho”, advirtió. Aunque existen tratamientos, reconoció que “no se logra eliminar en el 100% de los casos”.
A pesar de esto, el corcho sigue siendo el favorito del mercado premium. “Los consumidores de vinos finos requieren un tapón natural”, sostuvo, señalando que la percepción de calidad sigue estando asociada a este material. Además, explicó su funcionamiento técnico: “Se comprime al colocarlo y luego se expande dentro de la botella, logrando un sellado perfecto”.
Otro aspecto clave es su rol en la evolución del vino. “Permite una microoxigenación que hace que el vino evolucione lentamente hasta su mejor momento”, indicó.
Guarda y conservación: claves para un buen vino
Más allá del tapón, el especialista enfatizó que el almacenamiento es determinante. “No tiene que haber intercambio de olores; si ocurre, ya es un defecto”, afirmó.
Las condiciones ideales son estrictas: “Temperaturas de hasta 14 grados, humedad entre 70% y 75%, sin vibraciones y con luz casi nula”, enumeró. Incluso alertó sobre factores poco considerados: “La vibración constante daña el corcho y permite el ingreso de oxígeno en exceso”.
Respecto a problemas comunes, como el corcho roto, Belluscio llevó tranquilidad: “No necesariamente significa que el vino esté en mal estado”, aclaró, explicando que puede deberse al envejecimiento o a condiciones de guarda inadecuadas.
Finalmente, destacó que la innovación sigue presente en el sector, con alternativas como tapones sintéticos o de cristal, aunque el corcho natural mantiene su liderazgo. “Todo va a depender de la calidad y del tipo de vino que se quiera preservar”, concluyó.
También te puede interesar
-
Estacionamientos subterráneos: el debate urbano que enfrenta ingresos y espacio público
-
Clima, cosecha y precios: alertan por demoras y posibles pérdidas en soja y maíz
-
Salarios en dólares: fuerte deterioro y alerta por la pérdida de poder adquisitivo
-
Turismo: ocupación moderada en el fin de semana largo y expectativas por el 25 de mayo
-
Gustavo Damián González: “Patricia Bullrich está posicionándose como la única candidata del Gobierno Nacional”
-
Eduardo Barcesat: “Estamos en presencia de un gobierno que está destruyendo la institucionalidad”
-
Federico González sobre el caso Adorni: “La opinión pública lo declaró culpable”
-
Miguel Ponce sobre Medio Oriente: “En tiempos de guerra no hay que comprar las propagandas”
-
Horacio Fazio: “La desocupación es una variable mucho más importante que la baja de la inflación”