Fragmentación del tejido productivo: “Se destruyeron en realidad 34.125 empresas y se crearon 3.100 empresas”
“El 95% de las empresas que se destruyeron son empresas pymes”, aseveró el economista, Alejandro Sangiorgio.
Más de 31.300 empresas dejaron de operar entre noviembre de 2023 y junio de 2026. En este contexto, este medio se comunicó con el economista, Alejandro Sangiorgio, quien analizó el impacto sobre las pymes, el empleo y el mercado interno y cuestionó el rumbo del modelo económico.
El país pasó de 512.357 a 481.015 unidades productivas, una caída acumulada del 6,1%. Para Alejandro Sangiorgio, el dato refleja un proceso más profundo que el cierre de compañías individuales. “Hay como una distancia, una gran distancia o como un relato o una narrativa que crea el gobierno libertario que no refleja la realidad de los números, en particular de la actividad productiva o de la realidad social y económica de los presupuestos familiares”, planteó.
Situación crítica en el sector industrial
Según desarrolló, el período representa un fenómeno excepcional dentro de las estadísticas disponibles: “Esta es la única experiencia en los últimos más de 20 años, desde 1996, que se recopila en estas estadísticas sobre la evolución de la cantidad de empresas, donde se experimenta este proceso de destrucción masiva de empresas que, en última instancia, refleja la fragmentación y la destrucción del tejido productivo”.
Sangiorgio diferenció entre la caída neta de empresas y la dinámica de altas y bajas registrada durante el período. “En realidad es un neto, se destruyeron en realidad 34.125 empresas y se crearon 3.100 empresas”, aseveró.
Uno de los aspectos que destacó es el peso de las pequeñas y medianas empresas dentro de la caída: “El 95% de las empresas que se destruyeron son empresas pymes”.
Las decisiones del Gobierno y su impacto en la economía
Para el economista, las características de las firmas que dejaron de operar permiten observar un proceso de concentración de la actividad económica. “Digamos, esto da cuenta de una idea de que las políticas de ajuste, de regulación, de apertura indiscriminada, de atraso cambiario que está aplicando el gobierno libertario tienen una consecuencia”, expresó.
Y definió el fenómeno de la siguiente manera: “Creo que da cuenta de un proceso de concentración regresivo”. Asimismo, sostuvo que algunas actividades vinculadas a los recursos naturales presentan una dinámica diferente a la de los sectores orientados al mercado interno: “Solo tenemos unas actividades económicas que se han visto favorecidas por la aplicación de estas políticas y que son aquellas ligadas más a los sectores extractivistas de recursos naturales, minería, energía”.
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