Sector agropecuario

Ignacio Kovarsky: “No es el problema del desarrollo tecnológico de semilla lo que nos frenó a la producción”

De cara a la normativa que se busca implementar, el presidente de CARBAP, resaltó que, “por lo menos CARBAP, rechaza rotundamente a UPOV 91”.

Ignacio Kovarsky: “No es el problema del desarrollo tecnológico de semilla lo que nos frenó a la producción” (Cedoc)

El presidente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Ignacio Kovarsky, habló con Canal E y analizó que el campo argentino atraviesa un momento de fuerte discusión sobre tres temas clave: la propiedad intelectual de las semillas, la trazabilidad electrónica obligatoria del ganado y los cambios en el programa de vacunación contra la fiebre aftosa.

Uno de los ejes centrales es la eventual adhesión de Argentina al sistema UPOV 91, que regula la propiedad intelectual de semillas. Ignacio Kovarsky explicó que el acuerdo con Estados Unidos no exige una aprobación inmediata sino el envío del proyecto al Congreso: “No es una exigencia la aprobación de la adhesión a UPOV 91 sino el envío al Congreso del proyecto”.

El Congreso no debe apurarse en la decisión de aprobar la adhesión al UPOV 91

En ese sentido, pidió evitar decisiones apresuradas. “Tenemos tiempo para la presentación, o sea, no debiéramos apurarnos en el debate, hay que dar el debate pero no debiéramos apurarlo”, planteó.

Kovarsky mencionó que desde CARBAP, la postura es clara: rechazar el esquema UPOV 91 y avanzar en una actualización del marco vigente: “Rechazamos, por lo menos CARBAP, rechaza rotundamente a UPOV 91”.

Cuáles son los cambios que se producirían

Asimismo, señaló que este sistema implicaría cambios profundos en el esquema de regalías. “Tiene que ver no solamente con las patentes sino con el traslado también de regalías y demás al producto, no ya no a las semillas sino al producto, al grano”, sostuvo.

Para el entrevistado, el desafío es encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica y derechos de los productores: “Sí creemos que hay que reconocer el desarrollo tecnológico y que los productores tienen que pagar como corresponde”. Sin embargo, insistió en que la solución debe surgir de un acuerdo entre todos los actores: “Tenemos que ponernos de acuerdo”.

También cuestionó la idea de que la falta de tecnología sea el principal problema productivo del campo argentino. “No es el problema del desarrollo tecnológico de semilla lo que nos frenó a la producción”, comentó.