Salud y economía

Martín Morgenstern sobre el consumo de drogas en adolescentes: “Estamos en la lona”

El doctor y especialista en economía de la salud, alertó sobre el aumento del consumo de sustancias psicoactivas en estudiantes secundarios según el último informe oficial.

Marihuana (Freepick)

Martín Morgenstern, especialista en economía de la salud, advirtió en diálogo con Canal E que los datos del último estudio nacional sobre consumo de drogas en escuelas secundarias muestran un escenario “calamitoso” y con edades de inicio cada vez más bajas.

El informe publicado por la SEDRONAR en noviembre de 2025 —séptimo estudio nacional— relevó a 117.833 alumnos de 1.085 escuelas secundarias de todo el país. Para Morgenstern, el diagnóstico es claro: “Los datos, como siempre venimos diciendo en esta cuestión, son preocupantes”.

En alcohol, la edad de inicio promedio es de 13,2 años en varones y 13,3 en mujeres. “Es decir, los niños y las niñas de 13 años comienzan a tomar alcohol”, subrayó. Aunque hubo una leve baja respecto de 2014, el especialista remarcó que el problema persiste.
Marihuana y psicofármacos: edades cada vez más bajas

El consumo de marihuana muestra una tendencia ascendente. “Menores de 14 años, ya el 8,7% consumió marihuana”, detalló. Y el salto es aún mayor en los últimos años de la secundaria: “Aquellos de 17 años o más, el 27,5% consumió marihuana”.

Además, advirtió que el consumo en el último mes pasó de 7,6% a 8,5% respecto de 2014. “Viene con una tendencia de aumento muy importante en la marihuana”, enfatizó.

En tabaco, el uso tradicional bajó, pero fue reemplazado por el vapeador. “Hoy es más el uso de vapeadores que tabaco en niños de estas edades”, afirmó, marcando el cambio de hábito.

Uno de los datos más alarmantes es el consumo de psicofármacos. “Psicofármaco de inicio promedio, tranquilizante es 12,6 años; estimulante es 12,7 años”, precisó. La edad de inicio de tranquilizantes cayó de 14 a 12,6 años en una década. “Tranquilizantes sin receta médica, 5,9% los probó alguna vez”, agregó.

En términos generales, el 16% de los estudiantes consumió alguna sustancia psicoactiva ilegal al menos una vez, y el 10,4% lo hizo en el último mes. “Si la consumieron en el último mes es porque son consumidores activos”, advirtió.

Crítica social y ausencia de políticas efectivas

Para Morgenstern, el problema excede las estadísticas. “La situación, en mi opinión, estamos en la lona”, sentenció. Y comparó con el modelo de Singapur, donde el 0,7% es usuario de drogas, frente al 10,4% de consumo activo en estudiantes argentinos.

El especialista planteó interrogantes que amplían la preocupación: “Y los estudiantes que abandonaron, ¿cuánto porcentaje estará consumiendo drogas hoy?”. También cuestionó el rol social: “¿Por qué no hacemos nada?”.

Si bien reconoció que “el Estado está ausente en este tema”, fue más allá: “La sociedad tiene más responsabilidad que el Estado”.

Según explicó, las campañas de prevención podrían impulsarse incluso desde redes sociales con bajo costo. “Hacer campañas por redes sería muy económico y se podría, a lo mejor, lograr que alguien lo abandone o pida ayuda”, propuso.

Finalmente, vinculó el consumo con problemáticas más amplias. “Pensar la violencia en la provincia de Buenos Aires… ¿cuál es la relación de todo eso con las drogas? Obviamente están íntimamente relacionadas”, concluyó.

El informe abre un debate urgente sobre prevención, políticas públicas y responsabilidad social ante un fenómeno que avanza a edades cada vez más tempranas.