Crisis

Osvaldo Cornide, expresidente de CAME: “Cerraron 26.000 empresas de las cuales el 80% es pymes”

El expresidente de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), sostuvo que la combinación de recesión, caída del consumo, presión impositiva y falta de crédito está generando un escenario crítico para las pymes argentinas.

Osvaldo Cornide, expresidente de CAME (Cedoc)

La situación de las pequeñas y medianas empresas continúa siendo uno de los principales focos de preocupación de la economía argentina. Durante una entrevista con Canal E, Osvaldo Cornide, expresidente de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME),  trazó un duro diagnóstico sobre el presente del sector y advirtió sobre las consecuencias que podría tener la continuidad del actual esquema económico.

Han cerrado 26.000 empresas de las cuales el 80% es pymes, por lo menos, se han perdido 350.000 puestos de trabajo”, afirmó el dirigente empresario al describir el impacto que atraviesa el entramado productivo nacional.

Según explicó, la industria opera con elevados niveles de capacidad ociosa y el comercio enfrenta fuertes caídas en las ventas. A este panorama se suman la presión tributaria, la falta de financiamiento y el creciente endeudamiento de las familias.

Da un panorama realmente desalentador, no solamente por lo que ocurrió que es gravísimo, sino por lo que va a ocurrir si sigue esa política recesiva”, advirtió.

Inflación controlada, pero sin mercado interno

Cornide reconoció que la desaceleración inflacionaria y el equilibrio fiscal son aspectos valorados por gran parte de la sociedad. Sin embargo, consideró que esos logros macroeconómicos no alcanzan para mejorar la situación cotidiana de la población. “El hecho de que hoy la inflación ronde el 2, 2,5% mensual, que es mucho para el mundo, pero para la Argentina es poco”, señaló.

No obstante, remarcó que la ausencia de recuperación del mercado interno limita cualquier posibilidad de crecimiento sostenible. “Al faltar la columna del mercado interno y de salarios dignos, esto se ha transformado en una especie de paz de los cementerios”, sostuvo.

Para el expresidente de CAME, la estabilidad macroeconómica pierde efectividad cuando no está acompañada por generación de empleo, mejora salarial y fortalecimiento del consumo.

Desarrollo productivo y generación de empleo

Al analizar experiencias históricas, Cornide recordó que los procesos exitosos combinaron estabilización económica con inversión productiva y expansión industrial. “Como ahora se ha centralizado en el tema del ajuste, eso no ocurre y vemos las desgracias que vive la población”, expresó.

Además, cuestionó la persistencia de modelos económicos pendulares en Argentina y reclamó una estrategia de desarrollo de largo plazo. “Han gobernado el péndulo o populismo distributivo o ajuste liberal, y ninguno de los dos ha ido al fondo de la cuestión que es el desarrollo de las fuerzas productivas”, afirmó.

Finalmente, reconoció la importancia de las inversiones vinculadas a sectores estratégicos como minería, petróleo y agroindustria, pero advirtió que no deben avanzar a costa del tejido productivo existente. “Hay que cuidar lo que tenemos, no hay que hacerlo en base a la destrucción de miles de fábricas y de comercios”, concluyó.