Deuda y FMI

Pablo Tigani advirtió por la economía: “Lo único que anda bien es la relación con el FMI”

El economista advirtió sobre el aumento del endeudamiento, la precarización laboral y el rol clave del Fondo Monetario Internacional.

FMI (Cedoc)

La reciente aprobación de metas por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) al programa argentino abre un escenario de alivio financiero, pero también de fuertes cuestionamientos. Para el economista Pablo Tigani, la lectura es clara: “es una buena noticia que el Fondo Monetario Internacional esté contento con lo que está haciendo Caputo”, aunque advirtió que este respaldo responde más a intereses estratégicos que a la solidez económica local.

El economista explicó que el vínculo con el organismo es hoy uno de los pocos aspectos estables del esquema económico: “lo único que anda bien hoy en la economía es la relación con el Fondo Monetario Internacional”. Sin embargo, cuestionó que esta relación se sostenga pese a incumplimientos en metas clave, como la acumulación de reservas o la existencia de un déficit fiscal que, según señaló, “se capitaliza como deuda”.

Deuda creciente y dependencia financiera

Uno de los puntos más críticos del análisis fue el fuerte incremento del endeudamiento. Tigani detalló que Argentina sumó más de 113 mil millones de dólares de deuda desde fines de 2023, superando incluso niveles históricos. En este contexto, remarcó: “ya superamos el endeudamiento nominal de la era de Mauricio Macri”.

Además, subrayó el peso que tiene el país dentro del FMI: Argentina es el principal deudor del organismo, con compromisos por unos 57 mil millones de dólares. Esta situación, según explicó, condiciona la relación y explica cierta flexibilidad del Fondo: “el Fondo Monetario está apoyando porque la verdad que está muy jugado con Argentina”.

Tigani también fue crítico respecto al destino de los pagos: “los intereses que le cobramos a los países financian una burocracia que vive una vida envidiable”, afirmó, al cuestionar el funcionamiento interno del organismo y el uso de los recursos.

Precarización laboral y “uberización” de la clase media

Más allá del frente financiero, el economista puso el foco en el deterioro del mercado laboral. Según explicó, el crecimiento del monotributo refleja la pérdida de empleo formal y la necesidad de reinventarse: “el monotributo nos marca cómo la clase media que perdió un trabajo registrado empieza a blanquearse por el lado independiente”.

En este sentido, advirtió que este fenómeno no implica una mejora real en las condiciones de vida: “no veo mejoras, es muy difícil igualar un empleo registrado con derechos”. Para Tigani, la tendencia actual apunta a una creciente precarización, donde cada vez más personas quedan fuera del sistema tradicional.

Finalmente, sintetizó el proceso con una definición contundente: “se está uberizando a la sociedad de la clase media”, en referencia a la expansión de trabajos informales y flexibles sin estabilidad ni beneficios.

El diagnóstico, concluyó, combina una aparente estabilidad macroeconómica sostenida por el FMI con un deterioro estructural en las condiciones sociales y laborales, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo.