Incendios forestales

Se complican los incendios en la Patagonia a raíz del clima: “El verano vino con temperaturas atípicas”

El titular de la Agencia de Extensión del INTA, Javier Mariño, resaltó que, “estamos con temperaturas de 35 grados casi todos los días, y eso se ha agravado con el viento”.

Javier Mariño: “Estamos con temperaturas de 35 grados casi todos los días, y eso se ha agravado con el viento” (Cedoc Perfil)

Los incendios en la Patagonia atraviesan uno de sus momentos más críticos. En Chubut, los focos activos en Puerto Patriada (El Hoyo) y en el Parque Nacional Los Alerces volvieron a reactivarse tras algunos días de alivio y ya afectaron cerca de 35.000 hectáreas, con riesgo directo para poblaciones como Cholila y zonas cercanas a Trevelin. Con el fin de ampliar este panorama, este medio se comunicó con Javier Mariño, titular de la Agencia de Extensión del INTA en El Hoyo.

“Tenemos dos incendios, uno que se inició en Puerto Patriada, acá en El Hoyo, el 5 de enero, y otro el 9 de diciembre que se inició en el Parque de los Alerces”, explicó Javier Mariño, al detallar que ambos focos “hace 10 días se habían aplacado, tuvimos una lluvia que aplacó los focos, pero realmente estamos teniendo un verano con temperaturas casi atípicas para la Patagonia”.

Las altas temperaturas complican el control de los focos

El clima extremo es uno de los principales agravantes. “Estamos con temperaturas de 35 grados casi todos los días, y eso se ha agravado con el viento”, señaló. En ese contexto, advirtió que los focos reaparecen con facilidad: “Esos pequeños focos que pueden llegar a estar activos vuelven a tomar actividad”.

La situación genera una fuerte preocupación porque el fuego avanza desde distintos frentes. “Hoy tenemos, lamentablemente, que los dos focos están yendo para la zona de Cholila”, afirmó Mariño. Luego, manifestó que, “Cholila es un pueblo que está en el medio de estos dos focos, y lamentablemente se están acercando desde los dos lados”.

El factor geográfico y lo incalculable del fuego

Según explicó, el combate se dificulta por la geografía: “Por ser toda una zona de cordilleras y cordones montañosos, el viento cambia fácilmente de orientación, y entonces a veces es imposible determinar precisamente por dónde va a seguir el fuego”.

En la zona trabajan alrededor de 500 brigadistas, a los que se suman equipos voluntarios. “Hay brigadas de varios lugares del país, hay muchas brigadas voluntarias”, indicó el entrevistado, y confirmó apoyo internacional: “Están viniendo dos aviones hidrantes de Chile”.

El foco principal está puesto en proteger a la población. “Ante estas situaciones de incendios así, hoy lo que primero se intenta es proteger las viviendas y chacras de los productores y todo lo que es población”, explicó. En ese marco, se realizan cortafuegos, limpieza de áreas cercanas a casas y evacuación preventiva de animales.