Mercado laboral

Semana laboral de tres días: cómo cambiará el trabajo en los próximos años

La especialista Ayelén Kanelok analizó el impacto de la inteligencia artificial en la jornada laboral y el futuro del empleo.

Teletrabajo (CEDOC)

La licenciada en Relaciones Laborales, Ayelén Kanelok, analizó en diálogo con Canal E el posible cambio en la organización del trabajo hacia esquemas de menor carga semanal, impulsados por el avance de la tecnología y la inteligencia artificial. En ese sentido, explicó que ya se discute la posibilidad de trabajar solo tres días por semana en el futuro cercano.

Parece un sueño pensar que podríamos trabajar tres días a la semana”, afirmó, aunque aclaró que se trata de un escenario que comienza a instalarse en el debate global a partir de proyecciones de grandes compañías.

La semana laboral de tres días: un cambio en discusión

Kanelok señaló que este tipo de propuestas no surgen de manera aislada, sino que están vinculadas a transformaciones profundas en el mundo del trabajo.

No estamos hablando de acá a 20 o 30 años, sino de un horizonte cercano como 2031”, explicó, en referencia a estimaciones del sector tecnológico.

Este planteo abre múltiples interrogantes, especialmente en torno a la productividad, los ingresos y la organización de las tareas.

El rol de la inteligencia artificial en la transformación laboral

Uno de los factores centrales detrás de este cambio es la automatización de tareas mediante inteligencia artificial.

Las tareas más básicas van a poder ser automatizadas”, sostuvo, al detallar cómo la tecnología puede absorber funciones rutinarias como responder correos o filtrar información.

En ese sentido, aclaró que esto no implica la desaparición del trabajo, sino una transformación en las funciones que realizan las personas. “No van a desaparecer las profesiones, pero sí se van a reconfigurar las tareas”, afirmó.

Los tres escenarios posibles del futuro laboral

La especialista planteó tres escenarios posibles frente a la reducción de la jornada laboral.

  1. Trabajar menos días manteniendo el mismo nivel de ingresos. “Sería el mundo ideal”, señaló, aunque advirtió que es poco probable en el corto plazo.
  2. Contempla una reducción de ingresos acompañada por menor demanda laboral. En este caso, las personas trabajarían menos horas pero también ganarían menos.
  3. Una transformación de las tareas dentro de los mismos roles.

Se reconfiguran las tareas que cada persona realiza”, explicó, comparando el proceso con cambios tecnológicos previos en distintas profesiones.

Nuevas habilidades y redefinición de roles

En este contexto, el foco se desplaza hacia habilidades más estratégicas y de mayor valor agregado.

Se espera una reducción de tareas sencillas y la incorporación de tareas más estratégicas”, detalló, en referencia a funciones vinculadas al análisis, la toma de decisiones y la interacción con nuevas tecnologías.

Además, advirtió que surgirán nuevos roles que aún no están completamente definidos, producto de la evolución tecnológica.

El interrogante clave: ingresos y productividad

Uno de los principales debates gira en torno a si será posible sostener el nivel de ingresos trabajando menos días.

Kanelok remarcó que este es el punto central de la discusión, ya que la reducción de la jornada no necesariamente implica una mejora automática en la calidad de vida.

En ese sentido, sostuvo que el impacto dependerá de cómo se redistribuya el trabajo y de la capacidad de las economías para generar nuevas oportunidades.