Pronóstico

“El Niño” impacta en el invierno: qué pasará con las temperaturas y las lluvias durante el próximo trimestre

Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional para junio, julio y agosto muestran señales concretas del impacto de esta fase climática, que podría intensificarse en los próximos meses y condicionar temperaturas, precipitaciones y actividades productivas en el país.

El panorama en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores no da tregua. La combinación de altas temperaturas y humedad genera un ambiente sofocante, sin probabilidades de precipitaciones para hoy. El termómetro comenzará marcando los 26 °C y se espera que alcance los 36 °C con el correr de las horas. Foto: NA

El nuevo Pronóstico Climático Trimestral difundido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirma que El Niño comienza a manifestarse en los principales indicadores atmosféricos y oceánicos. Para el trimestre invernal, el organismo anticipa un período con temperaturas medias superiores a lo normal y lluvias con comportamiento dispar, aunque con predominio de valores normales a superiores en zonas clave.

De acuerdo con el informe oficial, actualmente existe un 60% de probabilidad de desarrollo de la fase cálida de El Niño, aunque especialistas advierten que ese porcentaje podría aumentar hacia la primavera. En ese contexto, ya se habla de la posibilidad de un evento más intenso de lo habitual, incluso catalogado como un eventual “Súper Niño”, aunque aún no hay confirmaciones definitivas.

Las proyecciones del SMN abarcan prácticamente todo el invierno y muestran una señal térmica dominante en gran parte del territorio argentino. La única excepción clara es el este de la Patagonia, donde se esperan temperaturas dentro de los valores normales para la época.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el informe indica una probabilidad del 40% de que las temperaturas se ubiquen por encima de lo normal, una tendencia similar a la que se observa en sectores del oeste patagónico. En otras regiones, el sesgo cálido es aún más marcado.

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Temperaturas y lluvias: qué regiones sentirán más fuerte el impacto

El desglose regional del pronóstico muestra diferencias importantes dentro del calentamiento generalizado. En provincias como La Pampa, Mendoza, San Luis, San Juan, Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y el este de Salta, la probabilidad de registrar temperaturas superiores a lo habitual se ubica entre el 45% y el 50%.

En el noroeste argentino, que incluye a La Rioja, Catamarca, Tucumán, el oeste de Salta y Jujuy, ese porcentaje asciende hasta el 55%, convirtiéndose en una de las zonas con mayor probabilidad de atravesar un invierno más cálido de lo normal.

En materia de precipitaciones, el escenario es más heterogéneo. El SMN señala que la provincia de Buenos Aires y La Pampa concentran los mayores valores por encima de lo habitual, con una probabilidad del 50% de lluvias superiores al promedio. Una situación similar se observa en Corrientes y Misiones.

En la Patagonia, en tanto, también se esperan precipitaciones normales o superiores a lo normal, aunque con probabilidades algo menores, que oscilan entre el 40% y el 45%, según la región.

El organismo aclaró que estas previsiones corresponden a promedios trimestrales y que no excluyen la ocurrencia de irrupciones de aire frío de corta duración, propias del invierno. “El pronóstico de temperaturas superiores a lo normal no impide que se produzcan heladas o períodos de frío intenso de corta duración”, subraya el informe para evitar interpretaciones erróneas.

¿Puede convertirse en un “Súper Niño”? qué dicen los expertos

Si bien la llegada de El Niño ya cuenta con respaldo en las mediciones meteorológicas, la gran incógnita es la intensidad que alcanzará el fenómeno durante 2026. El oceanógrafo argentino Pedro Di Nezio pidió cautela al analizar el escenario actual.

“Empiezan a aparecer algunas señales en el océano que indican que puede haber un Niño, pero todavía es muy pronto para afirmar que vaya a ser intenso. Las probabilidades están bastante repartidas entre que sea un Niño débil, moderado o intenso”, señaló en declaraciones radiales.

El SMN explica que El Niño “es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo”.

El Servicio Meteorológico Nacional anticipó un invierno con temperaturas superiores a lo normal en todo el país

Desde el organismo también recuerdan el origen del nombre: “Se cree que el nombre de este fenómeno se originó hace siglos por ‘El Niño Jesús’, cuando en fechas cercanas a la Navidad los pescadores peruanos se refirieron al fenómeno meteorológico en honor al recién nacido Niño Jesús”.

El evento forma parte del sistema conocido como El Niño–Oscilación del Sur (ENOS), una interacción entre el océano y la atmósfera que tiene efectos globales y se repite cada dos a siete años.

Cómo impacta "El Niño" y qué se espera para los próximos meses

Sobre este fenómeno, el meteorólogo Ezequiel A. Marcuzzi, licenciado en Ciencias de la Atmósfera e integrante de la Agencia Federal de Emergencias, explicó que “el fenómeno de El Niño – Oscilación del Sur (ENOS) involucra a la atmósfera y al océano”.

“Por un lado, la componente oceánica es el Niño y La Niña y la componente atmosférica (la oscilación del sur) involucra cambios en la circulación de los vientos. El océano y la atmósfera funcionan acoplados”, detalló el especialista a RTS Medios.

Marcuzzi precisó además que “cuando las temperaturas de la superficie del mar sobre el océano Pacífico Ecuatorial están por encima del promedio hablamos de ‘El Niño’; cuando se encuentran por debajo de la media, la condición es ‘La Niña’; y cuando se mantienen en torno a valores normales, la condición es de neutralidad”.

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Según explicó, la ocurrencia de uno u otro estado “produce cambios en la circulación atmosférica que impactan en diferentes partes del planeta”. En el caso de la Argentina, durante un evento El Niño, “entre junio y septiembre, las precipitaciones suelen ser mayores al promedio en el noroeste y la costa patagónica y parte de Cuyo, mientras que desde septiembre a enero las lluvias serían abundantes sobre el noreste del país y parte de la región pampeana”.

Para cerrar, el meteorólogo señaló que “el fenómeno de El Niño o La Niña se desarrolla habitualmente entre los meses de abril a junio y alcanza su máximo entre octubre y febrero. Por lo general su duración es de 9 a 12 meses, aunque en algunos casos puede persistir hasta 2 años”.

El SMN remarcó que el contexto climático del trimestre podría impactar en actividades productivas sensibles al régimen hídrico, especialmente en zonas agrícolas, y recomendó un seguimiento permanente de los sistemas de alerta temprana, ya que, aunque El Niño es dominante, existen otros fenómenos de corto plazo que pueden moderar o intensificar lluvias y temperaturas.

 

RV/fl