CLIMA
Cambio climático

Señales de alerta por el "Súper Niño": los océanos se recalientan y adelantan la llegada del fenómeno extremo

Los registros más recientes muestran temperaturas del mar cercanas a máximos históricos, un indicador clave de cambios profundos en el sistema climático. Los posibles impactos globales en los próximos meses, desde olas de calor hasta alteraciones en las lluvias.

Alertan por la llegada de un súper El Niño
Alertan por la llegada de un súper El Niño | Freepik

El calentamiento acelerado de los océanos volvió a encender las alarmas de la comunidad científica internacional. Nuevos datos muestran que la temperatura de la superficie del mar alcanzó niveles cercanos a récords históricos, una señal considerada clave de que un súper El Niño podría desarrollarse en un plazo relativamente corto. El fenómeno, asociado a eventos climáticos extremos en todo el planeta, ya comienza a perfilarse como uno de los más intensos de las últimas décadas.

El Niño forma parte de un ciclo natural conocido como El Niño–Oscilación del Sur, que alterna fases cálidas y frías en el océano Pacífico cada dos a siete años. Durante los episodios de El Niño, las aguas cálidas se extienden por el Pacífico tropical y elevan la temperatura media global durante varios meses. Cuando ese calentamiento supera los 2°C, los científicos hablan de un “súper El Niño”.

En este contexto, el último informe del Servicio de Cambio Climático de Copernicus aportó un dato contundente. En abril de 2026 se registraron las segundas temperaturas más altas de la superficie del mar desde que existen mediciones sistemáticas, sólo por detrás del récord absoluto marcado en 2024, durante el último evento fuerte de El Niño.

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Las mediciones muestran que el promedio diario de temperatura de la superficie marina en las regiones extrapolares se fue acercando gradualmente a los máximos históricos. Para los expertos, esta evolución sugiere que podrían darse condiciones de El Niño intenso en los próximos meses, aún cuando actualmente el sistema climático global atraviesa una fase fría de La Niña.

El océano como señal de alarma global

Los científicos consideran que la temperatura del mar es uno de los indicadores más sensibles del cambio climático y de la evolución de fenómenos como El Niño. Según los datos más recientes de Copernicus, la temperatura media de la superficie del mar entre los 60 grados de latitud sur y norte alcanzó en abril los 21°C, un valor excepcionalmente alto para ese mes.

Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, explicó que "abril de 2026 se suma a la clara señal de un calentamiento global sostenido". La especialista subrayó que el mes estuvo marcado por olas de calor marinas generalizadas, un retroceso pronunciado del hielo marino del Ártico y fuertes contrastes de temperatura y precipitaciones en Europa.

Estos patrones, según Burgess, son rasgos distintivos de un clima cada vez más dominado por los extremos. En paralelo, abril de 2026 fue el tercer mes de abril más cálido a nivel mundial desde que hay registros, con una temperatura media del aire en superficie de 14,89 grados, es decir, 0,52 grados por encima del promedio del período 1991-2020.

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El Niño ocurre cíclicamente, con mayor intensidad cada 3 a 7 años, y sus efectos pueden agravarse por el cambio climático.

Aunque El Niño es un fenómeno natural que se repite desde hace cientos de miles de años, los investigadores advierten que el calentamiento global provocado por la actividad humana está amplificando su intensidad. Los indicios actuales apuntan a que el sistema climático podría estar encaminándose hacia uno de los eventos de El Niño más potentes de la historia reciente.

En la actualidad, el planeta se encuentra todavía bajo la influencia de La Niña. Sin embargo, los pronósticos indican una probabilidad del 62% de que se produzca una transición hacia El Niño entre junio y agosto de este año. De concretarse, sería apenas la tercera vez en los últimos 30 años que se registra un episodio clasificado como extremo.

El climatólogo Zeke Hausfather resumió el escenario en un mensaje que rápidamente se volvió referencia entre especialistas. "Se acerca El Niño, y todo apunta a que será un fenómeno importante", escribió. Según sus estimaciones, un evento intenso podría elevar las temperaturas globales en 2026 y, especialmente, en 2027.

Qué es un súper El Niño y por qué preocupa tanto

El fenómeno de El Niño y su contraparte fría, La Niña, son las dos fases principales de un sistema climático conocido como ENSO. Este patrón altera la circulación atmosférica y modifica la distribución de lluvias, vientos y temperaturas en amplias regiones del planeta.

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Durante El Niño, el calentamiento del Pacífico tropical libera enormes cantidades de calor hacia la atmósfera. Ese proceso eleva la temperatura media global y aumenta la probabilidad de sequías, inundaciones, incendios forestales y olas de calor en distintos continentes.

Hausfather explicó que "el desfase entre el pico de las condiciones de El Niño y la respuesta de la temperatura superficial global tendría los mayores impactos en las temperaturas de 2027". En una reciente publicación, advirtió que "cada vez parece más probable que 2027 establezca un nuevo récord, quizás por un margen considerable" si el evento se ubica en el extremo superior de las previsiones.

El último súper El Niño ocurrió en el período 2015-2016 y fue uno de los más intensos jamás registrados. Aquel evento estuvo asociado a récords de temperatura global, blanqueamiento masivo de corales y fuertes alteraciones climáticas en distintas regiones.

Los científicos remarcan que el aumento sostenido de la temperatura de los océanos es un factor clave para entender lo que viene. A diferencia del aire, el mar acumula calor durante largos períodos, lo que hace que sus efectos se prolonguen incluso después de que el fenómeno de El Niño alcanza su punto máximo.

RV/ff