ECONOMÍA

El consumo masivo se reconfigura: cómo se compra hoy en Argentina

Un informe de Taquion revela que, pese a la desaceleración de la inflación y la mayor variedad de productos, los argentinos compran con cautela, comparan más y cambian de marca con mayor facilidad.

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Durante años, el diagnóstico fue simple: si baja la inflación, el consumo rebota. Pero en la Argentina de 2026, esa ecuación dejó de funcionar.

Hoy los precios desaceleran, la oferta crece y las góndolas vuelven a mostrar variedad de marcas, precios y orígenes. Sin embargo, el consumo sigue sin reaccionar como esperaba el mercado. No es un error de cálculo: es un cambio de lógica. La macro mejora, pero el bolsillo no lo siente.

El último Monitor Nacional de Consumo Masivo elaborado por Taquion identifica justamente ese desfasaje. Aunque algunas variables económicas muestran señales de orden, el 73% de los argentinos no percibe estabilidad en los precios. La percepción —y, por lo tanto, la conducta— sigue en modo defensivo.

El nuevo campo de batalla

Según datos recientes del INDEC, las ventas en supermercados registran leves mejoras interanuales, pero continúan en niveles bajos en términos reales. El canal mayorista, históricamente vinculado al stockeo, sigue en caída, una señal de que el consumo ya no se organiza como antes.

El informe de Taquion refuerza esta idea con otro dato clave: el 63% de los consumidores reconoce que está comprando menos. Sin embargo, eso no implica un retiro del consumo, sino una reconfiguración.

El consumidor no desaparece: recalcula. Cambia marcas, busca promociones, compara precios, ajusta cantidades y elige formatos más accesibles. Ya no hay una caída lineal, sino una sofisticación forzada.

El consumidor argentino se volvió táctico: compra mejor, no necesariamente más”, sintetiza el estudio.

Más variedad, menos fidelidad

En este nuevo escenario, la góndola deja de ser un espacio pasivo para convertirse en el momento decisivo de compra. El 35% de los encuestados percibe una mayor oferta de productos y, cuando esa oferta aparece, el 77% prueba nuevas marcas.

El dato rompe con una de las premisas históricas del consumo masivo: la fidelidad. Hoy, la lealtad a las marcas se vuelve frágil y la decisión ocurre en el instante, frente al precio, la promoción y la visibilidad.

El punto de venta sigue liderando el descubrimiento de productos, pero las redes sociales ganan terreno como canal de influencia, especialmente entre los más jóvenes.

La ilusión de la recuperación

Existe una narrativa optimista instalada: “lo peor ya pasó”. Y en parte es cierto. Pero el consumo no vuelve a su estado anterior, sino que se redefine bajo nuevas reglas.

  • - Menos stockeo y más compra inmediata.
  • - Menos volumen y más decisiones basadas en promociones.
  • - Menos lealtad y más experimentación.

Incluso aparece una tensión clara: aunque crece la percepción de oferta, eso no se traduce automáticamente en más consumo. Más opciones no implican mayor demanda, sino más competencia.

La competencia se redefine

En este contexto, el mercado se reorganiza en torno a tres variables clave:

  • - Visibilidad: estar donde se decide.
  • - Accesibilidad: precio, formato y promoción.
  • - Prueba: reducir la barrera de entrada a nuevas marcas.

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El propio informe es contundente: la competencia ya no pasa exclusivamente por volumen, sino por variedad y facilidad de prueba.

La pregunta incómoda para las marcas

El cambio de comportamiento abre un interrogante de fondo: si el consumidor ya cambió, ¿por qué muchas marcas siguen operando como antes?

Aún predominan estrategias centradas en volumen, participación de mercado y fidelidad. Sin embargo, el consumidor actual no es fiel ni predecible. Tampoco espera. Compra distinto.

Argentina no está saliendo de una crisis de consumo. Está entrando en una nueva etapa, donde consumir deja de ser un acto automático para convertirse en una decisión estratégica.

Ese cambio redefine todo: la lógica del retail, las estrategias de marca y la forma en que se mide el éxito. El consumo no cayó. Evolucionó.