INSEGURIDAD

Le robaron la camioneta en las Altas Cumbres mientras sacaba fotos a los cóndores

Un matrimonio de docentes rosarinos denunció el robo de su camioneta en la Quebrada de Batán, sobre la ruta de las Altas Cumbres, mientras realizaba una parada para observar cóndores. La víctima cuestionó la respuesta policial y remarcó la pérdida de objetos con valor afectivo.

La camioneta robada en las Altas Cumbres. Foto: CEDOC

Una pareja de docentes de Rosario sufrió el robo de su Toyota Hilux el viernes pasado, durante una excursión por el camino de las Altas Cumbres. El hecho ocurrió en la Quebrada de Batán, un mirador tradicional para la observación de cóndores, y expuso además una serie de fallas en el circuito de denuncia policial.

Nancy, docente y damnificada, viajó a Córdoba junto a su esposo y otra pareja de amigos para pasar las vacaciones de invierno. El matrimonio cuenta con una vivienda familiar en Alta Gracia y decidió aprovechar la estadía para conocer Traslasierra, con destino final en Villa Cura Brochero. En el trayecto, el grupo se detuvo en la Quebrada de Batán, uno de los puntos más visitados de la zona por su condición de avistaje de cóndores.

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El grupo estacionó la Hilux blanca, modelo 2017, con patente AB 740 WA, y verificó que quedara cerrada antes de bajar por el sendero peatonal. Según el relato de Nancy a ElDoce.tv, ella y su amiga iniciaron el descenso primero, mientras los hombres permanecían junto al vehículo: “Cuando empezamos a bajar caminando mi amiga y yo, mi marido y el esposo se quedaron revisando que esté bien cerrada la chata y que esté todo en orden”.

Los dos hombres se sumaron a la caminata minutos más tarde. Cuando el grupo completo regresó al estacionamiento, apenas 40 minutos después de haber llegado, la camioneta ya no estaba.

Sin señal y con trámites truncos

La ausencia de cobertura telefónica en el sector complicó el pedido de auxilio. Otra pareja de turistas que circulaba por la ruta se ofreció a trasladarse hasta la localidad de Copina para dar aviso a la policía y luego regresó para informar al grupo. Personal policial llegó al lugar, relevó los primeros datos y trasladó a los damnificados hasta el parador El Águila. Desde allí, los hombres continuaron hasta la subcomisaría de Icho Cruz para formalizar la denuncia.

El trámite, sin embargo, arrastró varios inconvenientes. En la dependencia policial se les informó que no podían recibir una copia de la denuncia por tratarse de una causa bajo secreto de sumario. Además, según el testimonio de la damnificada, firmaron el acta sin reparar en que el documento no incluía los datos del vehículo sustraído.

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La secuencia de complicaciones se extendió durante los días siguientes. El grupo debió regresar a Alta Gracia en un viaje de Uber valuado en 35 mil pesos y contratar un cerrajero de urgencia, dado que las llaves de la casa habían quedado dentro de la camioneta robada. A esto se sumó un nuevo obstáculo: la compañía de seguros advirtió que la denuncia inicial carecía de validez legal por no consignar los datos del rodado.

Recién el sábado por la noche, tras una gestión particular ante la comisaría de Icho Cruz, una agente policial tomó la ampliación de la denuncia con los datos del vehículo y entregó la documentación correspondiente a los damnificados.

“Nunca pensamos que nos podía pasar esto acá”

Para Nancy, oriunda de Rosario, el hecho resultó especialmente desconcertante por el lugar en el que ocurrió. La docente estableció una comparación directa con su ciudad de origen: “Vengo de una ciudad donde nos cuidamos muchísimo, Rosario es una ciudad compleja, pero pensar que en las Altas Cumbres nos podía pasar esto, creo que ni en sueños”.

Más allá de la pérdida económica del vehículo, producto de años de ahorro bajo su actividad docente, la mujer subrayó el peso emocional de los objetos sustraídos, entre ellos una bufanda que había pertenecido a su padre, fallecido hace un año y medio: “Todo lo que teníamos eran unas camperas, dos celulares, los termos… y todo lo afectivo que ni te cuento. Había una bufanda de mi papá que falleció hace un año y medio”.

El matrimonio resolvió permanecer unos días más en la provincia con la expectativa de que la difusión pública del caso, junto con la patente del vehículo, facilite su localización.