ENTREVISTA EXCLUSIVA

El Citi Bank se mete de lleno en la minería argentina: "Los inversores están dispuestos a tomar riesgo político si hay garantías"

En un mano a mano con PERFIL, William Husband, la voz experta de uno de los bancos más importantes de EE.UU., detalló las herramientas que con las que Wall Street le disputa a Beijing los megaproyectos en el país. El impacto del RIGI, el cuello de botella de la infraestructura y la mirada financiera sobre las elecciones de 2027.

William Husband, experto en minería del Citibank Foto: Amcham

La guerra comercial entre Estados Unidos y China toma velocidad cuando se trata de recursos estratégicos como el cobre. Y en Argentina, donde los proyectos son promesas únicas para el mercado, el país norteamericano busca ganarle la carrera del financiamiento. Para Willian Husband, Global Head of Metals & Mining del Citi Bank, los bancos comerciales tienen las herramientas para disputar este terreno: préstamos de largo plazo y garantías, que pueden funcionar como seguros para sortear el riesgo político. Algo que en Argentina, aún con el RIGI, aparece con las elecciones presidenciales del 2027.

En este contexto de tensión, el ejecutivo del Citi Bank analizó el mapa de oportunidades durante una entrevista exclusiva con PERFIL en el marco del US-Argentina Forum of Critical Minerals. Frente a las dudas por los históricos giros del país y el recambio presidencial, el banquero afirmó que las inversiones son viables bajo el blindaje de los organismos multilaterales y las agencias de desarrollo. "Los inversores están dispuestos a tomar ese riesgo político", sentenció Husband, aclarando que el apetito comercial de los bancos a largo plazo depende de estas protecciones.

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Para destrabar el principal cuello de botella del país, que exige construir desde caminos hasta líneas de energía en áreas remotas para apuntalar la infraestructura minera, el costo del dinero resulta vital. El directivo remarcó que, frente a competidores que no acceden a capital tan barato, el apalancamiento a través de agencias norteamericanas define si un proyecto a largo plazo es exitoso y permite a Argentina capitalizar sus activos de primer nivel.

Es un terreno en el que China está adelantado: procesa el 85% de los recursos mineros que se extraen en el mundo y en el país financia con USD 10.600 millones proyectos de infraestructura estratégicos. Y frente a eso, los bancos estadounidenses ven en Argentina una oportunidad para liderar en el ámbito minero.

A continuación, la entrevista completa:

— ¿Dónde está parada la Argentina en materia minera en comparación con otros países que desarrollaron mucho más la industria, como Chile con el cobre? ¿Cuál es la competitividad cuando se analizan las oportunidades de financiamiento para nuestros proyectos?

Argentina, al igual que Perú y Chile en América Latina, tiene una geología igualmente positiva y buena. Tiene altas reservas de cobre, y el santo grial para cualquier proyecto minero es la producción a bajo costo. Ese es el punto de partida, y es excelente. El siguiente desafío es financiar el talento y la mano de obra. La minería generalmente ocurre en áreas muy remotas; rara vez existe al lado de una ciudad capital. Por lo tanto, toda la infraestructura —agua, energía— tiene que ser reconstruida y modernizada. Pero Argentina está muy bien posicionada. Hay muy pocos países en el mundo con activos de cobre de primer nivel ("tier-one"), y Argentina los tiene.

— ¿Qué tanto atrajo las inversiones en minería el RIGI? ¿Es una condición exclusiva un régimen de esas características? 

No es casualidad que en los últimos cinco años hayan ingresado a la Argentina empresas mineras muy grandes para construir proyectos importantes y producir grandes cantidades de metales. Históricamente, Argentina no era un país fácil debido a su régimen fiscal y las preocupaciones sobre la repatriación de capitales. Sin embargo, el RIGI sin duda está facilitando y ayudando con eso. Ahora, las grandes empresas mineras y todo el ecosistema financiero no tienen más remedio que estar en Argentina; la oportunidad es demasiado grande, y eso incluye el interés del gobierno de los Estados Unidos.

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— El debate en torno al RIGI también está en las cadenas de proveedores locales y la dicotomía de las importaciones versus la fabricación nacional, con costos más altos. ¿Ven ahí una oportunidad en financiar las cadenas de suministro locales para desarrollar la industria nacional?

Parte de estos proyectos mineros inevitablemente abarca una infraestructura más amplia, como la energía. Toda mina tiene que conectarse a la red eléctrica, que puede estar a horas de distancia. Hay que construir suministros de agua, ya que la minería requiere un uso intensivo de la misma; puede que sea necesario construir represas para su almacenamiento. También hay que conectar la mina a las líneas ferroviarias o ensanchar las rutas para los grandes camiones de transporte. Todo esto entra en la categoría de infraestructura minera. Las cadenas de suministro locales, inevitablemente tienden a ser la opción más barata, por lo que es probable que se utilicen. Importar materiales, combustibles y consumibles para la minería desde el exterior es caro. Abastecerse localmente tiene más sentido.

— El RIGI ofrece 30 años de estabilidad, pero en nuestra historia también hubo fuertes cambios de rumbo. ¿Cómo evalúan los inversores de deuda global y los comités de crédito, como el del Citi, el riesgo político? En especial, porque el próximo año es electoral ejecutivo.

Para mitigar el riesgo político percibido en Argentina y sus históricos giros, los únicos préstamos a largo plazo en el sector minero se realizan bajo el liderazgo de bancos multilaterales, bancos de desarrollo y agencias de crédito a la exportación. Con ese nivel de protección, los bancos comerciales pueden financiar algunas de las garantías que ofrecen estas instituciones. Esto significa que el apetito comercial a largo plazo para los proyectos argentinos sigue siendo extremadamente finito y limitado sin esta protección. Sin embargo, con ella, se vuelve viable, particularmente para proyectos mineros donde todo el mundo está desesperado por prestar y participar en la minería del cobre, metal en el que Argentina tiene una oportunidad histórica.

— Hasta ahora, el Gobierno tuvo vaivenes de confianza de mercado y encuestas que aún lo posicionan a Javier Milei para otro mandato, con una oposición más dividida. Pero, ¿si otro partido gana las elecciones? ¿Las inversiones están aseguradas? 

Los inversores están dispuestos a tomar ese riesgo político, si hay garantías. Históricamente, en casi todos los mercados emergentes del mundo, los cambios de régimen político normalmente no impactan de forma negativa en los financiamientos que involucran a instituciones vinculadas al Banco Mundial (Instituciones Financieras de Desarrollo) y agencias de crédito a la exportación. Esa ha sido la expectativa histórica y ha demostrado ser correcta. Veremos si se mantiene en esta ocasión.

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— En el evento, Amcham y la Embajada de Estados Unidos mencionaron los riesgos relacionados con la presencia de China en la cadena de la minería, la seguridad y concentración. Pero a la vez, el gigante asiático tiene una presencia financiera clave en proyectos de infraestructura. ¿Qué puede aportar un banco comercial estadounidense en comparación al resto de los países?

La pregunta es altamente geopolítica, pero como un simple banquero, y sin hacer referencia a la geopolítica, pienso que la ventaja competitiva clave en el financiamiento minero es el costo de capital. Una diferencia de 6% frente a un 8% o 10% a menudo puede determinar si un proyecto es exitoso a largo plazo. Las fuentes de financiamiento más baratas a nivel mundial son las agencias de crédito a la exportación y los organismos multilaterales. En el caso de los multilaterales vinculados a EE. UU. o el EXIM de EE. UU. (Export-Import Bank), los bancos comerciales pueden financiarlos. Si uno puede conseguir ese financiamiento a 15 años bajo el paraguas de una agencia de crédito a la exportación o un organismo multilateral, esa es su opción de capital más barata posible. También incluiría a las agencias de crédito japonesas (ECA) porque también son súper baratas. Los competidores bancarios no tienen el mismo acceso a esa duración de capital tan barato, lo que supone una gran ventaja competitiva. Además, desde la perspectiva estadounidense, el gobierno de EE. UU. está muy enfocado en sus asociaciones con gigantes emergentes de minerales críticos como Argentina. Por lo tanto, habilitará y facilitará que los bancos estadounidenses apoyen estas iniciativas junto a sus agencias.

 

AM/MSS