EXPO EFI

YPF, el "rockstar" energético dividido entre las proyecciones de éxito y la realidad de la crisis

La principal cumbre financiera del país expuso la doble velocidad de la macroeconomía local. Mientras el sector petrolero festeja el radar de inversiones, la industria reclama previsibilidad frente a los costos de un invierno con cortes.

EXPO EFI 2026 Horacio Marín YPF Foto: Pablo Cuarterolo

“Este año vamos a romper el récord de producción petrolera del millón de barriles de petróleo por día”, festejó el presidente de YPF, Horacio Marín, en el primer día de la Expo EFI. El aliado del Gobierno fue el encargado de llevar los resultados de estrellato que da el sector energético y eleva los números de la actividad económica, al tiempo que los sectores productivos quedan relegados. Mientras, la llegada anticipada del frío y los cortes de gas desnudaron un cuello de botella sin resolverse: el transporte de la energía.

Como un “rockstar”, el CEO de la empresa mayoritaria estatal saludó y se sacó fotos con cada persona que se le acercó al pie del escenario. Consultado por un grupo de periodistas entre los que se encontraba PERFIL, para Marín hoy la industria del Gas Natural Licuado (GNL) está beneficiada por los efectos de la guerra en Irán. Al ser Argentina una región sin conflictos, el financiamiento que necesitan los consorcios empresarios para los distintos proyectos inscriptos en el RIGI —para la construcción de gasoductos de proyectos en su versión líquida y exportable— está más que garantizado ante inversores internacionales que ven en el país una oportunidad de negocio seguro.

El cuello de botella y el freno a las industrias

Mientras tanto, las temperaturas bajas inusuales para el mes de abril —aunque no polares— provocaron que dos grandes empresas distribuidoras del AMBA activaran cortes de suministro de gas a estaciones de GNC e industrias con contratos interrumpibles, que son más baratos, pero los primeros elegibles a suspender en este tipo de casos. La medida alcanza a ciudades como La Plata y Mar del Plata.

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Pero la emergencia no responde a una falta de producción o suministro desde Vaca Muerta, sino a un cuello de botella logístico: la infraestructura de transporte actual resulta insuficiente para movilizar los excedentes de la formación neuquina hacia los grandes centros de consumo durante los picos de demanda residencial.

Según explicaron en Metrogas y Naturgy, las empresas que aplicaron el corte de los interrumpibles, ningún usuario residencial quedó sin gas. “La restricción se da en un escenario de aumento de la demanda prioritaria que necesita utilizar la capacidad de transporte disponible”, indicaron desde una de las empresas. En el caso de Camuzzi gas, la medida fue más localizada sólo en cinco usinas del sur del país. Esta situación obliga a las distribuidoras a priorizar el abastecimiento de hogares, hospitales y escuelas, dejando al sector productivo y de servicios en una posición de vulnerabilidad ante la falta de presión en los gasoductos.

El reclamo fabril: costos y previsibilidad

El sector industrial reaccionó de inmediato ante la fragilidad del esquema. En su reunión de la Junta Directiva, la Unión Industrial Argentina (UIA) puso el foco en el abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al próximo invierno y los costos que esta contingencia acarrea para la producción. Los miembros de la central fabril destacaron la importancia de garantizar previsibilidad para el suministro energético, dada su incidencia directa en la continuidad de los procesos industriales.

La entidad fabril mantuvo encuentros con la Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Industria, donde planteó su preocupación por la provisión de fluido durante los picos de demanda invernal y por el costo que debería afrontar el sector. Según explicaron desde la UIA, el contexto internacional, atravesado por tensiones geopolíticas que incrementan la volatilidad de los precios, complejiza las condiciones de abastecimiento. Ante este diagnóstico, la central presentó una propuesta orientada a adoptar medidas transitorias que atenúen el mayor costo del GNL sobre la demanda industrial, con el objetivo de preservar los niveles de producción nacional.

Detrás de esta contingencia subyace un dilema económico y operativo que presiona tanto a las empresas como al Estado. Mientras que algunas estaciones de servicio optan por contratos interrumpibles para reducir costos operativos, el riesgo de corte se vuelve una realidad tangible frente a la volatilidad climática.

El rol de Enarsa y el cerrojo fiscal

De hecho, el Gobierno tenía en carpeta hacer el traspaso de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) a los privados, y quitarle la centralidad a Enarsa. Pero por ahora permanecerá con el esquema actual, en el que tras la compra del commodity, puede subsidiar el precio y busca actuar como una válvula de alivio para un sistema que, pese al potencial exportador del país, todavía depende de cargamentos extranjeros costosos para cubrir las brechas de un invierno que amenaza con tensar al máximo la cadena productiva nacional. Además de morigerar así los precios de las tarifas y la inflación.

En un sentido técnico, una fuente explicó a PERFIL que el problema radicó en que “al pasar de un consumo proyectado de 9 a 13 millones de metros cúbicos debido al frío anticipado, se superaron los límites de la banda de flotación permitida”. Al no estar este excedente debidamente nominado ante la transportista, se genera una distorsión en el sistema de reparto del caño, donde conviven el gas regulado para demanda prioritaria con el gas a precio de mercado para industrias. Si bien el sistema cuenta con el fluido, el exceso de consumo sin aviso previo sitúa a la distribuidora fuera de la normativa, obligándola a realizar ajustes para evitar multas por desbalance.

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En algunas zonas, la normalización técnica está sujeta al calendario estacional: el 1 de mayo entran en vigencia las nuevas nominaciones de invierno, lo que permitirá al sistema validar técnicamente los mayores volúmenes de consumo dentro de los parámetros legales. En otras, las compañías todavía hacen evaluaciones y calculan que en la brevedad se restituirá el servicio. De cara al invierno, la Secretaría de Energía ya adjudicó un barco que llegará con cargamento de GNL, y espera otros tres para mayo. El año pasado se necesitaron 25 para abastecer la demanda extra del invierno, pero fuentes oficiales aseguraron que este año se necesitarán “muchos menos”.

El ministro de Economía, Luis Caputo, abrió la primera jornada del evento que reúne a las principales consultoras económicas del país. Y en un discurso con fuerte optimismo, admitió que tanto los datos de inflación y actividad económica fueron malos, pero afirmó que en los próximos meses ambos parámetros mejorarían.

En este contexto, quien también se prepara para recortes es el Palacio de Hacienda, que ya le pidió a los distintos Ministerios propuestas para hacer el ajuste del 2% del gasto corriente y 20% del capital del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en una muestra más de que el superávit fiscal es “innegociable”, y que, por ahora, el plan del Gobierno sigue siendo pasar el hacha por el lado del gasto ante la caída de la recaudación, motorizada por la baja actividad económica y el consumo. Otro cuello de botella.

 

ML