Tercera semana de protestas

Bolivia: la marcha de campesinos e indígenas llega a La Paz mientras EE. UU. denuncia "desestabilización"

La “Marcha por la Vida”, organizada por sectores afines al expresidente Evo Morales, llegó ayer a El Alto. La CONMEBOL trasladó tres partidos internacionales que debían jugarse en Bolivia a Paraguay.

Soldados bolivianos vigilan el Palacio Quemado y la Plaza Murillo en La Paz Foto: AFP

La Central Obrera Boliviana, sectores campesinos, indígenas y sindicales afines al expresidente Evo Morales, marchan este lunes 18 de mayo hacia el Palacio Quemado, sede del gobierno en La Paz, mientras mantienen una quincena de cortes de ruta, en el inicio de la tercera semana de protestas que mantienen en vilo a Bolivia. Los manifestantes piden la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, a apenas seis meses de su llegada al gobierno.

La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos emitió un comunicado este domingo donde condena “todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido” y expresa su apoyo a los esfuerzos del Poder Ejecutivo para restablecer el orden. “En Bolivia, los disturbios y bloqueos han creado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible”, se señala en la pieza.

La "Marcha por la Vida" avanza hacia la Plaza Murillo, en La Paz

La “Marcha por la Vida para Salvar Bolivia”, que reúne a miles de manifestantes campesinos, indígenas y obreros, llegó este domingo a la localidad de El Alto, lindante con La Paz, tras varios días de caminata desde Caracollo, Oruro. Los dirigentes, alineados con el MAS, el partido de los expresidentes Evo Morales y Luis Arce, anunciaron que el objetivo de este lunes es llegar al kilómetro cero, frente al palacio de Gobierno. “Vamos a llegar hasta la plaza Murillo para sumarnos a la movilización hasta la renuncia de este presidente”, expresó el sindicalista Juan Yupari. 

Desde hace varios días hay vigilias frente al Palacio Quemado. El gobierno reforzó la seguridad en Plaza Murillo y accesos con oficiales del ejército y la policía, y se registran cierres y controles en varias calles del centro de La Paz.

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Los manifestantes salieron a las calles en oposición a una serie de medidas económicas del gobierno de Paz: la eliminación del subsidio a los combustibles, un megapaquete de leyes de minería, inversiones, hidrocarburos y economía verde, y la reforma constitucional parcial que busca mayor apertura a la inversión privada en sectores estratégicos. Reclaman un aumento salarial del 20%, rechazan las privatizaciones de empresas públicas y se oponen a la Ley 1720 de tierras, que permite convertir propiedades agrarias pequeñas en medianas para facilitar su uso como garantía crediticia y que, según los críticos, beneficia a grandes empresarios agroindustriales en detrimento de tierras ancestrales indígenas y campesinas. 

El gobierno mandó a 3500 policías y militares a despejar las rutas bolivianas

Se calcula que hay 15 puntos de bloqueo activos solo en La Paz y alrededores. Los cortes afectan las principales rutas que conectan al centro administrativo del país. Los manifestantes usan piedras, troncos y, en algunos casos, dinamita para bloquear las rutas. Esto conlleva desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos: hay filas en surtidores, aumento de precios y faltantes de oxígeno en hospitales.

Soldados bolivianos intentan despejar las rutas.

Para paliar esta emergencia, el gobierno de Rodrigo Paz lanzó el sábado pasado la Operación Corredor Humanitario, que movilizó a unos 2.500 policías y alrededor de 1.000 militares con el fin de despejar las rutas. Durante los operativos se registraron enfrentamientos en puntos como Lipari y Río Seco, donde las fuerzas de seguridad usaron gases lacrimógenos y los manifestantes respondieron con piedras y dinamita. Las autoridades lograron habilitar temporalmente varios tramos y el paso de cisternas, aunque muchos bloqueos se reactivaron después.

La CONMEBOL reubicó tres partidos internacionales en Paraguay

Ante la intensificación de la agitación social y los cortes de ruta, la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) decidió trasladar a Paraguay dos partidos de la Copa Sudamericana y uno de la Libertadores que debían jugarse esta semana como locales en Bolivia. Estaba previsto que Independiente Petrolero enfrentara a Botafogo en Sucre, mientras que Blooming debía recibir a Carabobo en Santa Cruz de la Sierra. 

Además, se modificó también un partido de la Copa Libertadores,  Always Ready-Mirassol, que estaba agendado para el martes 19 en El Alto. Al igual que los otros partidos, se disputará en las fechas previstas pero en Asunción, Paraguay. 

 

MB/ff