CRISIS EN IRÁN

Reza Pahlavi presentó su plan para un Irán democrático: fin del programa nuclear y relaciones con Israel

El príncipe heredero, hijo del último shah, detalló su hoja de ruta para la transición democrática, que incluye la normalización de lazos con Israel y Estados Unidos tras décadas de aislamiento y teocracia. Ya manifestó que desea volver al país cuando el ayatolá caiga.

Reza Pahlavi, príncipe heredero de Irán Foto: AFP

El príncipe heredero en el exilio, Reza Pahlavi, presentó una propuesta detallada para la gobernanza de Irán tras una eventual caída de la República Islámica. Su plan establece un marco de transición hacia un sistema democrático y secular, alejándose de la ideología extremista que ha dominado la nación desde 1979.

Este anuncio, difundido a través de un video publicado en X, surge en un momento de extrema fragilidad para el gobierno de Teherán. La crisis interna y el aislamiento erosionaron la base de apoyo del sistema actual al sistema teocrático, mientras la oposición busca unirse y consolidar una alternativa política viable.

En su declaración, Pahlavi enfatizó que el programa nuclear militar de Irán debe llegar a su fin de manera definitiva. El líder opositor aseguró que un Irán libre cesará de inmediato el apoyo a grupos terroristas, convirtiéndose en un socio responsable para la seguridad global y la paz regional.

Reza Pahlavi, que de niño fue preparado para ser el próximo shah del Irán imperial pero que ha pasado casi cinco décadas en el exilio, ha surgido como una figura de apoyo en las protestas que sacuden a la república islámica. Fotos: AFP

“Bajo el yugo de la República Islámica, Irán es identificado en sus mentes con el terrorismo, el extremismo y la pobreza. El verdadero Irán es un Irán diferente. Un Irán hermoso, amante de la paz y floreciente”, expresó el príncipe, de 65 años.

La propuesta diplomática del príncipe incluye la normalización total de las relaciones con los Estados Unidos y el restablecimiento de la amistad con su pueblo. Pahlavi busca transformar los actuales Acuerdos de Abraham en lo que denomina los "Acuerdos de Ciro", integrando a un Irán democrático.

Escalada con Estados Unidos: Irán usó el atentado de Butler para amenazar a Trump y advirtió que “la bala no fallará”

Este nuevo marco de cooperación, según el discurso, permitiría unir a un Irán libre con Israel y el mundo árabe. Pahlavi sostiene que esta alianza se basará en el interés nacional y el reconocimiento mutuo, superando décadas de hostilidad fomentada por el actual régimen teocrático.

“El Estado de Israel será reconocido inmediatamente. Perseguiremos la expansión de los Acuerdos de Abraham hacia los Acuerdos de Ciro, uniendo a un Irán libre, a Israel y al mundo árabe”, afirmó el príncipe heredero en su hoja de ruta diplomática.

Las protestas, al principio, eran en contra del aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución.

El plan económico subraya que Irán posee una de las mayores reservas de petróleo y gas, pero que su potencial ha sido desperdiciado. Bajo un nuevo gobierno, el país se convertiría en un proveedor de energía confiable para el mundo libre, con precios predecibles y políticas transparentes.

Pahlavi proyecta la apertura de los mercados iraníes a la inversión extranjera y la innovación, aprovechando una población educada y una diáspora influyente. El objetivo es desmantelar la corrupción organizada y lograr que todas las instituciones públicas rindan cuentas directamente ante el pueblo.

Argentina refuerza la alerta consular y recomienda no viajar a Irán ante la escalada de violencia y represión

La visión de transparencia incluye la adopción de estándares internacionales para combatir el lavado de dinero. El príncipe sostiene que la economía debe dejar de ser una herramienta de control estatal para convertirse en un motor de oportunidad que reemplace el actual aislamiento internacional.

“En la economía, Irán es uno de los últimos grandes mercados sin explotar del mundo. Nuestra población es educada, moderna, con una diáspora que la conecta con los cuatro rincones del mundo”, destacó el mensaje.

El príncipe dejó claro que este proyecto no es una aspiración mística, sino un plan práctico basado en la estabilidad y la cooperación. Para lograrlo, ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye activamente al pueblo iraní en su búsqueda de dignidad.

La instauración de un gobierno secular no solo beneficiaría a los ciudadanos iraníes, sino que actuaría como una fuerza estabilizadora en el Medio Oriente. Según el plan, el fin de la República Islámica eliminaría la principal fuente de extremismo islámico y tráfico de drogas en la región.

Metamorfosis de la dinastía Pahlavi, de la autocracia a la esperanza de la 'Gen Z' en un Irán en crisis

“Esta no es una visión abstracta. Es una visión práctica. Basada en el interés nacional, la estabilidad y la cooperación. Para lograr esto, ahora es el momento de estar junto al pueblo iraní”, exhortó en el cierre.

La situación actual en Irán dio un renovado impulso a la figura de Pahlavi como líder de la transición. A diferencia de años anteriores, su discurso se centra ahora en la gestión de recursos y la seguridad global, buscando calmar las dudas de las potencias extranjeras sobre un posible vacío de poder.

Nacido en octubre de 1960 como hijo del shah Mohammad Reza Pahlavi (1919-1980) y de la emperatriz Farah Diba, el príncipe Reza Pahlavi se encontraba fuera de Irán durante la revolución. Abandonó el país en 1978 a los 17 años para entrenar como piloto militar en Estados Unidos.

Su padre murió en 1980 en Egipto. A pesar de ser el heredero legítimo del último shah, Pahlavi insiste en que el futuro sistema de gobierno será decidido por los propios iraníes. Su rol se define como el de un facilitador que garantice que el colapso del régimen no derive en caos, sino en una transición ordenada hacia la democracia parlamentaria.

Ante un Irán en donde las protestas por derechos civiles se fusionaron con demandas económicas urgentes, el ex príncipe heredero utiliza esta coyuntura para presentar su plan como la única salida viable que garantiza la integridad territorial y el fin de la represión sistemática.

“La caída de la República Islámica y el establecimiento de un gobierno secular y democrático en Irán no solo restaurará la dignidad de mi pueblo, sino que beneficiará a la región y al mundo”, concluyó el príncipe en su manifiesto.

Aún así Pahlavi es una figura que polariza, incluso entre la oposición iraní. Condena la represión que marcó la historia de la República Islámica desde la revolución de 1979, pero nunca criticó el mando autocrático de su padre, que se imponía con la temida policía secreta SAVAK.

Pahlavi defendió un Irán secular con mayores libertades sociales, especialmente para las mujeres, así como espacio para los partidarios de la República Islámica, pero su estilo comedido contrasta con el de algunos a su alrededor que abogan por castigar a sus adversarios.

ds