El Gobierno argentino ratificó en las últimas horas la recomendación dirigida a sus ciudadanos para que eviten viajar a la República Islámica de Irán, en medio de un marcado agravamiento de la situación social y política en ese país. La advertencia fue actualizada por el canciller Pablo Quirno y se enmarca en un contexto de protestas masivas, represión estatal y creciente tensión internacional.
A través de su cuenta en X, Quirno reiteró la alerta consular emitida el 2 de enero y difundida por la Cancillería argentina. El comunicado oficial recomienda “evitar todo viaje o desplazamiento” a Irán y, para quienes ya se encuentran en ese territorio, sugiere extremar las precauciones y mantenerse informados de manera permanente sobre la evolución de los acontecimientos. Además, se habilitó el correo electrónico [email protected] como canal de contacto para quienes requieran asistencia consular.

La actualización de la advertencia se produce en un escenario de fuerte convulsión interna. El régimen iraní reconoció cerca de 2.000 muertes durante las protestas que desafían abiertamente al poder y reclaman respuestas frente a la crisis económica que atraviesa la población. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos elevan la cifra a al menos 2.571 víctimas verificadas y advierten que el número real podría superar las 6.000 personas. A esto se suma la detención de más de 10.000 manifestantes y el anuncio de cargos por “moharebeh” —“guerra contra Dios”—, una figura penal que puede derivar en la pena de muerte.
Irán: la represión deja cientos de muertos menores de 30 años
La escalada represiva también tuvo impacto en el plano internacional. Estados Unidos, Canadá, Alemania, Australia, Japón, Taiwán, Nueva Zelanda y Singapur emitieron alertas urgentes para que sus ciudadanos abandonen Irán lo antes posible. En América Latina, Chile condenó públicamente la represión del régimen iraní y la muerte de cientos de personas durante las manifestaciones.
En paralelo, la tensión geopolítica se profundizó tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que los responsables de la represión “pagarán un alto precio”, mientras desde Teherán se respondió con la amenaza de una réplica “atroz”. Este cruce discursivo se suma a un cuadro regional ya inestable, atravesado por disputas estratégicas y presiones internacionales.

Desde Europa, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, sostuvo que los días de los regímenes dictatoriales “están contados” y llamó a la Unión Europea a intensificar las sanciones contra Irán por la violencia estatal. En una entrevista con Euronews, afirmó que el liderazgo iraní se encuentra “en las últimas” y exhortó a los Estados miembros a actuar con rapidez frente a la represión contra los manifestantes.
En este contexto, la Argentina se sumó al grupo de países que refuerzan sus advertencias consulares, en una señal de preocupación por la seguridad de sus ciudadanos y por la deriva política y humanitaria que atraviesa el país persa.
España pide a sus ciudadanos que salgan de Irán
En la misma línea que otros gobiernos occidentales, España recomendó en las últimas horas a sus ciudadanos que abandonen Irán frente al agravamiento de la crisis interna. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores advirtió que la situación es “inestable en todo el país” y llamó a quienes se encuentren allí a salir de la República Islámica “por los medios disponibles”.
La cartera diplomática española señaló que distintas fuentes reportan un elevado número de muertes y detenciones en el marco de la represión a las protestas, que de acuerdo con organizaciones no gubernamentales ya dejaron más de 3.000 víctimas fatales. El mensaje se sumó a las advertencias lanzadas por otros países —entre ellos la Argentina— frente al deterioro del orden público y al aumento de los riesgos para la seguridad de los ciudadanos extranjeros en territorio iraní.
GD / EM