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RDEco: expertos advierten que bajar del 2% será difícil y cuestionan el costo de la desinflación sobre las pymes

Los especialistas advirtieron en Ronda de Economistas (RDEco) sobre los límites de la desinflación, el impacto de la recesión y la previsibilidad que una inflación más baja aporta a las empresas.

La "nueva pobreza": por qué la baja de la inflación aún no impacta en la economía familiar Foto: CEDOC

El dato de inflación de agosto aparece como uno de los principales interrogantes de la economía. Pablo Moldovan, economista y director de C-P Consultora, estimó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nacional se ubicará en torno al 1,8%.

“Nosotros tenemos una proyección de 1,8 para agosto”, afirmó Moldovan en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. El economista explicó que algunos precios estacionales, especialmente frutas y verduras, podrían contribuir a una menor inflación durante el mes.

La dificultad para perforar el 2%

Moldovan señaló que la inflación núcleo continúa alrededor del 2%, un nivel que también se observó en el índice de la Ciudad de Buenos Aires. Por eso, consideró difícil que el índice general pueda perforar de manera sostenida ese porcentaje.

“Es difícil imaginar que la inflación perfore sistemáticamente el 2%”, sostuvo. Según su análisis, la economía permanece atravesada por una “inercia contractual y macroeconómica”, vinculada con precios que se ajustan según la inflación pasada y las expectativas futuras.

Entre los factores mencionó el tipo de cambio, las tarifas, las tasas de interés y los contratos indexados. Nicolás Salvatore, economista, profesor e investigador de la UBA, coincidió en que la inflación podría mantenerse entre 1,5% y 2% mensual hasta fin de año, aunque aclaró que no realiza pronósticos.

La advertencia sobre la recesión

Salvatore cuestionó que una desaceleración de los precios pueda interpretarse únicamente como una señal positiva. “No sé si me pongo contento, porque si baja mucho la inflación es porque cierran más fábricas”, afirmó.

El economista sostuvo que el proceso de desinflación también está relacionado con la caída de la actividad. Además, explicó que la incertidumbre lleva a empresas y trabajadores a tomar como referencia los aumentos anteriores: “Vos no sabés cuánto te va a cobrar de aumento tu proveedor, entonces, por la duda, 2%”.

Las pymes y la caída del consumo

Mauro González, presidente de la Confederación Federal PYME Argentina, sostuvo que para muchas empresas la discusión sobre la inflación quedó desplazada por un problema más urgente. “Con la destrucción del consumo la inflación pasó a último plano”, afirmó.

El dirigente explicó que algunas compañías utilizan recursos propios para sostener sus operaciones. “Estos últimos años nos comimos el capital, perdimos plata y perder plata es porque todo el capital que teníamos lo terminamos consumiendo para poder sostener”, señaló.

González defendió la apuesta productiva del sector: “Las pymes confiamos, reinvertimos las utilidades, ampliamos la capacidad productiva, queremos producir, generamos empleo genuino y ese es nuestro desafío”. Sin embargo, advirtió: “Lamentablemente hoy todo eso se está destruyendo”.

La previsibilidad y el deterioro de los ingresos

Juan Pablo Perojo, director de PMP Contabilidad y Consultoría, destacó que una inflación más baja facilita la planificación empresarial. “Con inflación baja el cliente y todos tendemos a estar más cómodos por la previsibilidad que eso otorga”, explicó.

Perojo señaló que sus clientes ya trabajan sobre los presupuestos para 2027, aunque aclaró que la menor inflación no significa que la situación general de las empresas sea buena.

Moldovan, por su parte, recordó que una inflación mensual cercana al 2% continúa siendo elevada en términos anuales. “Si tenemos una inflación en torno al 2, tenemos una inflación 27% anual”, sostuvo.

El economista advirtió que esa dinámica sigue afectando el poder adquisitivo. “Es un mecanismo de erosión de los ingresos constante que va reforzando esta tendencia a la recesión que tenemos”, afirmó. Al comparar el escenario actual con fines de los 90, agregó: “Hoy tiene un ingreso que es peor y además convive con la inflación”.