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RDEco: Alejandro Oliva analizó la suba del Riesgo País y las señales que preocupan al mercado

En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el contador y asesor financiero Alejandro Oliva analizó la suba del Riesgo País argentino a 709 puntos básicos, con un avance superior al 5%. Entre los factores que mencionó se encuentran el crecimiento menor al esperado del EMAE, el petróleo por encima de los US$ 100 y las tasas de interés de Estados Unidos.

Riesgo país Foto: Cedoc

El Riesgo País argentino llegó a los 709 puntos básicos, con una suba superior al 5% respecto del cierre de la jornada anterior. El movimiento refleja el deterioro de las expectativas financieras, en un escenario marcado por las dudas sobre la actividad económica, las presiones externas y la capacidad de la Argentina para afrontar sus compromisos de deuda.

En Ronda de Economistas, por +Perfil, el contador y asesor financiero Alejandro Oliva identificó varios factores detrás del incremento del indicador. Entre ellos, mencionó el crecimiento menor al esperado del EMAE, el precio internacional del petróleo, las tasas de interés de Estados Unidos y los interrogantes sobre el financiamiento de los vencimientos en dólares a partir de 2027.

El EMAE y las expectativas del mercado detrás de la suba del Riesgo País

Uno de los elementos que incidieron en el comportamiento del indicador fue el dato de actividad económica. Según Oliva, el mercado esperaba un crecimiento mensual de al menos el 1%, pero el resultado informado fue del 0,1%, una diferencia que afectó las expectativas de los inversores.

El asesor financiero describió el escenario como "un recalentamiento del Riesgo País" y advirtió que sus efectos no se limitan al mercado de deuda, sino que también repercuten sobre las expectativas de la población. En ese contexto, el incumplimiento de las previsiones económicas se suma a otros factores que condicionan la percepción de riesgo sobre la Argentina.

La suba del indicador también tiene consecuencias directas sobre los títulos públicos. Oliva señaló que, cuando aumenta el Riesgo País, baja la paridad de los bonos y el mercado percibe a la Argentina como un deudor más riesgoso.

El petróleo y las tasas de Estados Unidos presionan sobre los bonos argentinos

El escenario internacional constituye otro de los factores que, según Oliva, contribuyen al deterioro financiero. El contador destacó el precio del petróleo por encima de los US$ 100 y el impacto de las tasas de interés estadounidenses sobre los activos argentinos.

Estas variables externas se combinan con las dudas sobre la evolución de la economía local y condicionan las expectativas de los inversores. En ese marco, el aumento del Riesgo País refleja tanto factores internos como las condiciones financieras internacionales.

La deuda desde 2027 y las dudas sobre el financiamiento argentino

Uno de los principales interrogantes que enfrenta el mercado es la capacidad de la Argentina para afrontar sus compromisos financieros a partir de 2027. Oliva advirtió que existe "un muro de financiamiento de casi 25.000 millones de dólares" que el país deberá enfrentar.

En ese contexto, el especialista puso el foco en las últimas licitaciones del Tesoro, en las que no se incluyeron colocaciones de bonos en dólares. A su entender, esa decisión puede alimentar las dudas de los inversores sobre la disponibilidad de fondos para cubrir los vencimientos.

Oliva sostuvo que la ausencia de esas operaciones constituye una señal que el mercado puede interpretar con preocupación. En particular, advirtió que podría instalar la percepción de que el Gobierno no cuenta con los recursos necesarios para resolver las necesidades de financiamiento.

El swap chino y las señales del Gobierno sobre los pagos en dólares

Otro de los puntos señalados durante el diálogo fue la posibilidad de recurrir al swap con China ante eventuales dificultades para afrontar los compromisos en dólares. Oliva se refirió a una declaración del ministro de Economía sobre esa alternativa y planteó que la comunicación oficial puede tener efectos contrapuestos sobre las expectativas financieras.

Por un lado, mencionar el mecanismo puede transmitir la intención de garantizar el cumplimiento de los pagos. Sin embargo, también puede despertar dudas sobre la disponibilidad de divisas para afrontar las obligaciones sin recurrir a ese recurso.

En ese sentido, Oliva resumió la contradicción con una frase: "Es un arma de doble filo". Según su análisis, el desafío consiste en transmitir previsibilidad sobre el cumplimiento de los compromisos sin generar nuevas señales de incertidumbre sobre la capacidad financiera del país.