Crisis en la educación

Una campaña alerta que los alumnos pierden el equivalente a un año de clases durante la primaria

Más de 200 organizaciones impulsan #ArgentinaALaEscuela para visibilizar la pérdida de días efectivos de cursada. Los detalles.

Más de un año. El Gobierno anunció el programa en mayo de 2024. Foto: cedoc

En la Argentina, los estudiantes pierden en promedio alrededor de 30 días de clase por año, una cifra impactante que, acumulada a lo largo de la educación primaria, equivale a un año completo menos de escolaridad. Con ese diagnóstico como punto de partida, la organización Argentinos por la Educación lanzó la campaña #ArgentinaALaEscuela junto a más de 200 entidades y personalidades de la sociedad civil. Todo con el objetivo de instalar el problema del tiempo escolar efectivo en la agenda pública bajo un Gobierno asediado de problemas.

Aunque el Consejo Federal de Educación fijó un mínimo de 190 días de clase anuales, los calendarios provinciales prevén en promedio 185 jornadas. Pero ese número puede achicarse todavía más por un cobo de factores. Uno, es el ausentismo estudiantil y docente, intervienen los paros, y las suspensiones por cuestiones climáticas o de infraestructura. En consecuencia, el tiempo real de clases se ubica en torno a los 155 días efectivos, según estimaciones construidas a partir de datos disponibles. En Nación no disponen de cifras para contrastar semejantes dígitos. 

Por eso, desde la organización advierten que la falta de un sistema nacional de monitoreo impide medir con precisión cuántos días de clase se pierden en todo el país. La información existente es fragmentada y, en muchos casos, basada en autorreportes, “lo que dificulta dimensionar el problema y diseñar políticas públicas más eficaces”, explican.

Un problema mayúsculo

El ausentismo estudiantil aparece como uno de los factores más críticos. De acuerdo con los últimos datos, los alumnos faltan en promedio cerca de 30 días por año. En el nivel secundario, el 51% de los estudiantes declara haber acumulado al menos 15 inasistencias, un indicador que creció 7 puntos porcentuales entre 2022 y 2024. Además, uno de cada diez reconoce haber superado las 30 faltas anuales.

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La problemática también es señalada por los equipos directivos. El 46% de los directores de secundaria identifica al ausentismo estudiantil como el principal obstáculo para el aprendizaje, por encima de otras variables. A esto se suma el ausentismo docente: con datos de las pruebas internacionales PISA 2022, casi la mitad de los directores argentinos considera que este factor impacta de manera significativa en el proceso educativo, ubicando al país entre los de mayor incidencia en este indicador.

Ante este panorama, la campaña se inscribe en una serie de iniciativas impulsadas por la ONG, que años atrás había hablado sobre los problemas de alfabetización en el país. En esta oportunidad, el foco se amplía hacia el cumplimiento del tiempo escolar como condición básica para garantizar aprendizajes.

En ese sentido, la evidencia internacional es contundente: la asistencia regular a clases es un factor clave para el rendimiento académico. Incluso faltas esporádicas pueden tener efectos negativos que se acumulan a lo largo del tiempo y afectan las trayectorias educativas.

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Como parte de la iniciativa, las organizaciones convocan a una acción en redes sociales: a partir de este miércoles 22 de abril, invitan a compartir una foto de la etapa escolar junto a un mensaje sobre la importancia de asistir a clases, utilizando el hashtag #ArgentinaALaEscuela. La propuesta busca involucrar a la ciudadanía y generar una conversación pública que ponga en primer plano la pérdida de días de clase como un problema estructural.

 

DCQ