El ingreso de dólares del sector agropecuario mostró un repunte significativo en abril, con una suba del 23% mensual. Sin embargo, detrás de este dato positivo persisten tensiones estructurales vinculadas a la rentabilidad y los costos de producción.
En diálogo con Canal E, el productor agropecuario Néstor Roulet explicó que este incremento responde principalmente a dinámicas habituales del calendario agrícola. “Hay un patrón de venta del productor que año a año se sigue con las mismas ideas de venta”, señaló.
Según detalló, los meses de abril, mayo y junio concentran buena parte de la comercialización. “Eso hace que en abril, mayo y junio se venda alrededor del 50% de la producción de soja”, afirmó, al describir cómo las obligaciones financieras empujan a los productores a liquidar granos en este período.
Factores estacionales y oportunidad de precios
El repunte también está impulsado por el maíz, que atraviesa un mejor momento relativo. “El productor aprovecha la circunstancia del buen precio del maíz”, destacó Roulet, al tiempo que remarcó que este cultivo muestra una dinámica distinta a la soja.
En ese sentido, explicó que el cereal incluso cotiza por encima de referencias internacionales. “Hoy el maíz está a un precio superior que Chicago”, sostuvo, y agregó que la apertura de nuevos mercados contribuye al ingreso de divisas. Esta combinación de factores genera un flujo constante de dólares, clave para la economía.
No obstante, advirtió que la soja presenta rendimientos desiguales según la región. “La soja es muy dispar, hay un rendimiento muy dispar en la misma zona”, indicó, lo que agrega incertidumbre a los resultados productivos.
Costos en alza y rentabilidad en riesgo
A pesar de las buenas noticias en términos de liquidación, el panorama económico del sector sigue siendo complejo. Roulet señaló que los costos de producción han aumentado considerablemente. “Los insumos sí subieron, por ejemplo este año el tema de los fertilizantes están muy caros”, explicó.
Este incremento impacta directamente en la rentabilidad, especialmente en un contexto de precios internacionales moderados. “Con el bajo precio internacional de la soja y las retenciones, los números son finitos”, afirmó, y advirtió que en algunas zonas incluso se registran pérdidas.
En el caso del maíz, si bien la carga impositiva es menor, los márgenes también son ajustados. “Hoy los números del maíz también están bastante ajustados”, concluyó, reflejando que el repunte en la liquidación no necesariamente se traduce en mayor rentabilidad para los productores.