La posibilidad de que Argentina recupere una mejor posición dentro de la clasificación de mercados del MSCI volvió a despertar expectativas en el sector financiero. Para el economista Aldo Abram, una eventual salida de la categoría stand-alone representaría un paso clave para que el país vuelva a captar inversiones internacionales.
El economista explicó que la actual calificación implica una fuerte limitación para el ingreso de capitales. "La categoría stand-alone viene a ser que nos caímos del mapa de los inversores", afirmó. En ese sentido, señaló que una recategorización hacia mercado de frontera permitiría que numerosos fondos institucionales puedan operar nuevamente con activos argentinos.
Según Abram, el objetivo final debería ser recuperar el estatus de mercado emergente, aunque reconoció que existen obstáculos vinculados al tamaño y la liquidez del mercado local. "Mercado de frontera puede ser un primer paso como para aspirar en un año quizás a ser mercado emergente", sostuvo.
Más inversiones, financiamiento y empleo
El especialista remarcó que la mejora de categoría no solo beneficia a quienes poseen acciones o bonos, sino que impacta sobre toda la economía. "Cuando más inversores pueden colocar sus fondos en activos argentinos, el financiamiento que recibe la Argentina para sus consumidores, productores e inversores es mucho mayor", explicó.
Además, destacó que una mayor disponibilidad de recursos impulsa el crecimiento económico. "Eso permite que la economía se recupere y crezca más rápido", señaló, al tiempo que vinculó ese proceso con mayores niveles de producción, empleo y bienestar.
Abram también consideró que las empresas serían las principales beneficiadas. "Las empresas emitiendo acciones pueden mejorar el capital con el que cuentan para crecer en su producción o para invertir", indicó.
Las claves para una futura recategorización
Respecto de los factores que aún podrían demorar una mejora en la calificación, el economista apuntó a las regulaciones que subsisten tras el levantamiento parcial del cepo cambiario y a la incertidumbre política de largo plazo.
"Las regulaciones preexistentes que siguen existiendo del cepo se han desmontado en gran medida, pero algunas quedan", afirmó.
Para Abram, las mejoras obtenidas en los últimos meses tienen una base concreta: "Hemos logrado una solvencia sustentable del sector público" y también "haber sacado de la cuasi quiebra al Banco Central para pasar a tener un Banco Central con patrimonio positivo".
Sin embargo, advirtió que los mercados internacionales observan con atención la continuidad de estas políticas. "Es cierto que recomponer la confianza se hace paso a paso demostrando que en el tiempo somos capaces de sostener este camino de solvencia fiscal y de solvencia del Banco Central", sostuvo.
Finalmente, expresó su expectativa de que Argentina avance gradualmente en la recuperación de credibilidad. "El primer paso por ahí es ser economía de frontera y no lo que deberíamos ser por lo que somos como economía potencial, que es economía emergente", concluyó.