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Aprobación de pliegos de jueces

Andy Tow analizó la interna libertaria por los pliegos de jueces: “No veo una fractura, pero sí autonomía de Bullrich”

El analista político sostuvo que el caso Michelli fue un conflicto “autogenerado” por el propio Ejecutivo.

Patricia Bullrich
Patricia Bullrich | Canal E

La aprobación del pliego de Verónica Michelli en el Senado volvió a exponer las tensiones internas dentro del oficialismo y abrió una nueva discusión sobre el funcionamiento político de La Libertad Avanza. Andy Tow, analista político, sostuvo que el conflicto fue en buena medida “autogenerado” por el propio Poder Ejecutivo, que primero envió el pliego, luego permitió su avance y finalmente intentó retirarlo. Según su mirada, el episodio no necesariamente implica una fractura inmediata, pero sí muestra niveles de autonomía que pueden generar problemas hacia adelante.

La controversia se profundizó después de que Patricia Bullrich incorporara de manera sorpresiva una serie de pliegos judiciales para ser tratados en el recinto. En ese contexto, el oficialismo buscó frenar o devolver el pliego de Michelli, pero la dinámica parlamentaria terminó con su aprobación. Tow explicó que, una vez que ya existía dictamen, el retiro impulsado por el Ejecutivo resultaba más complejo y dejaba al Gobierno atrapado en una contradicción política.

El analista remarcó que el argumento usado para retirar la postulación no parecía suficiente para justificar el cambio de postura. “La situación con el pliego de Michelli se podría decir que es autogenerada o autoinfringida”, afirmó. Y agregó que el motivo vinculado al parentesco de la jueza “no es estrictamente un tema judicial” ni necesariamente una razón para que quienes habían acompañado el proceso modificaran su posición.

El caso Michelli y la autonomía de Bullrich

Tow describió el episodio como una señal de autonomía creciente de Patricia Bullrich dentro del oficialismo parlamentario. El analista señaló que la presidenta del bloque se movió con libertad en una votación donde el Gobierno había pedido rechazar o devolver el pliego. En su lectura, esa conducta no alcanza para hablar de ruptura, pero sí marca una distancia operativa respecto del verticalismo que suele exigir Javier Milei.

Consultado sobre si coincide con Bullrich cuando niega riesgo de fractura, Tow respondió con cautela. “En lo inmediato, sí, porque no hubo un quiebre abierto”, sostuvo. Sin embargo, aclaró que la situación deja en evidencia “la autonomía” con la que ella se está manejando, un dato que puede adquirir mayor peso si se acumulan nuevos conflictos.

El punto más sensible es el potencial desgaste a largo plazo. Tow recordó la trayectoria política de Bullrich y sus cambios de espacio como un elemento que el Gobierno no puede ignorar. “Es Patricia Bullrich, sabemos su historia de cambio de partidos, de giros según la conveniencia política”, señaló, y sostuvo que si ella ve una situación complicada “va a tratar de desafarse”.

Para el analista, el caso Michelli muestra dos niveles de problema. Por un lado, el Ejecutivo quedó expuesto por haber generado una situación que luego no pudo controlar. Por otro, Bullrich demostró que puede actuar con margen propio, algo que por ahora no rompe la alianza, pero sí instala un potencial punto de tensión.

Internas libertarias y conducción presidencial

Tow amplió el análisis y sostuvo que todos los gobiernos tienen internas, pero que en este caso el problema es la forma en que se exteriorizan. Mencionó episodios como las disputas en redes, las cuentas anónimas y los mensajes cruzados como señales de una interna que ya no queda contenida puertas adentro. “El problema es que están externalizando o exteriorizando estas internas”, afirmó.

Según el analista, la exposición pública de esas disputas muestra un déficit de conducción. Para Tow, si los conflictos se procesaran dentro del Gobierno serían parte de la dinámica normal de cualquier coalición. Pero cuando aparecen operaciones, cuentas anónimas o mensajes indirectos, eso “habla de que no hay una conducción muy férrea”.

Esa lectura impacta directamente sobre la figura presidencial. Tow sostuvo que las internas afectan a Javier Milei porque ponen en cuestión la conducción y las decisiones del propio Presidente. “El Presidente es el conductor; de alguna manera se le están cuestionando decisiones de él”, explicó.

El caso del jefe de Gabinete también fue parte del análisis. Tow señaló que Milei es el principal sostén político de Manuel Adorni dentro del Gobierno y que cualquier crítica fuerte contra su desempeño termina afectando también al Presidente. En su mirada, cuando la interna toma estado público, el ruido se amplifica y deja de ser un problema de funcionarios para convertirse en un cuestionamiento a la autoridad presidencial.

Villarruel, PRO y 2027: una alianza de conveniencia bajo tensión

Tow también fue consultado por la figura de Victoria Villarruel, a quien describió como una dirigente desmarcada del núcleo de decisión del Gobierno. Según explicó, la vicepresidenta “está fuera del gobierno” en términos de participación real en decisiones, no integra reuniones de gabinete y mantiene un rol más institucional. Aun así, aprovecha determinados gestos políticos para posicionarse dentro de la interna oficialista.

El analista consideró que Villarruel también participa del reordenamiento interno desde un lugar particular. Su aislamiento del Ejecutivo le permite diferenciarse, pero al mismo tiempo la deja sin incidencia directa en la gestión cotidiana. En ese equilibrio, sus movimientos pueden leerse como señales hacia una base política que mira con atención las tensiones dentro del espacio libertario.

De cara a 2027, Tow sostuvo que una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza sería esperable por afinidad ideológica y conveniencia electoral. Pero advirtió que los episodios recientes, incluido el conflicto por Michelli, tensionaron esa relación. La posibilidad de que sectores del “círculo rojo” busquen un candidato de derecha más previsible que Milei aparece, según su lectura, como un factor de ruido creciente.

En ese marco, mencionó el posible retorno de Mauricio Macri al centro de la escena. Tow señaló que en la derecha existe la idea de encontrar un candidato más “potable” o más controlable, frente a un Milei percibido por algunos sectores como imprevisible. Por eso, la alianza entre el PRO y el oficialismo libertario sigue abierta, pero condicionada por la dinámica electoral, la economía y el nivel de desgaste del Presidente.

El cierre del análisis se enfocó en una frase del ministro Luis Caputo: que la economía “se va a llevar puesta a la política”. Tow interpretó que todo dependerá de si efectivamente hay rebote económico. Si la economía mejora, el Gobierno apostará a que el bolsillo tape los cuestionamientos políticos; pero si sigue planchada, “la gente va a votar con el bolsillo” contra la propuesta oficial.