China concentra entre el 60% y el 70% de las exportaciones de carne vacuna argentina, por lo que cualquier medida del gigante asiático genera impacto inmediato.
Por su parte, la economista de FADA, Antonela Semadeni explicó, en diálogo con Canal E, que el país asiático fijó un cupo específico: “Para el caso de Argentina se estableció un cupo de 511.000 toneladas, que mantiene el arancel del 12,5%, pero por encima de ese volumen se aplica un arancel casi prohibitivo del 55%”.
La economista aclaró que la medida no es sorpresiva y responde a una estrategia defensiva de China: “Consideran que las importaciones de carne dañaron mucho a su industria nacional y deprimieron los precios internos”. Sin embargo, remarcó que, en el corto plazo, el impacto es acotado: “La cuota fijada se ubica en torno a los volúmenes que viene exportando Argentina”.
Exportaciones: una puerta que sigue abierta, pero con techo
Según Semadeni, el cupo no restringe el nivel actual de ventas externas, aunque sí limita la posibilidad de crecer. “No es que nos limita hoy, pero sí nos limita si quisiéramos crecer en exportaciones, y eso no va a ser posible por los próximos tres años”, advirtió.
En ese contexto, subrayó la importancia de diversificar destinos. “Para 2026 la exportación va a ser clave”, sostuvo, y explicó que el aumento del precio de la hacienda en pie elevó los costos de producción. “Si esos aumentos no se pueden trasladar al mostrador por el bajo poder adquisitivo, vamos a estar en problemas”, señaló.
La solución, según Semadeni, está en el mercado externo: “En el mundo la realidad es que falta carne y eso va a continuar en los próximos años”. Además, destacó el valor de los mercados premium: “China paga en promedio 5.000 dólares por tonelada, Estados Unidos 9.000 y la cuota Hilton llega a 18.000 dólares”.
Mercado interno: presión de costos y consumo más diversificado
En el plano local, Semadeni describió un escenario ajustado. “Argentina tiene el stock de cabezas estancado hace 20 años”, explicó, lo que genera menor oferta y presión sobre los precios. “El asado aumentó 75% interanual, unos 40 puntos por encima de la inflación”, detalló.
La economista anticipó que la tensión continuará: “Probablemente tengamos menos cabezas faenadas y menos producción de carne, por lo que la presión sobre los precios va a seguir”. A esto se suma la competencia de otras carnes: “El consumo de carne porcina y aviar hoy está prácticamente igual al de la vacuna, en torno a los 46 o 47 kilos”, concluyó.