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Biocombustibles: el sector pyme advierte que Argentina puede aumentar la producción y reducir importaciones de combustibles

Federico Martelli sostuvo que elevar el corte obligatorio de biodiesel permitiría aprovechar la capacidad productiva del país y disminuir la dependencia energética externa.

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Biocombustible | Télam

Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales y Elaboradoras de Biocombustibles, afirmó en diálogo con Canal E que Argentina tiene capacidad para aumentar la producción de biocombustibles si se generan condiciones regulatorias estables.

En medio de la volatilidad global del precio del petróleo y las tensiones energéticas internacionales, el sector de biocombustibles vuelve a posicionarse como una alternativa estratégica para la matriz energética argentina. En ese contexto, Martelli aseguró que el país tiene capacidad productiva suficiente para ampliar su participación en el mercado interno y reducir la importación de combustibles.

“La Argentina está en condiciones de subir la oferta de biocombustibles, tanto de biodiesel como de bioetanol”, afirmó el dirigente empresario. Según explicó, la fuerte base agroindustrial del país —especialmente el complejo sojero— permite procesar grandes volúmenes de materia prima para aumentar la producción energética renovable.

Además, subrayó que una de las claves para potenciar el sector es aumentar el porcentaje obligatorio de mezcla con combustibles fósil. “En el caso del biodiesel el corte está en el 7,5%, y creemos conveniente que suba al 12,5% o incluso al 15%”, señaló.

Más producción para reducir importaciones

El directivo remarcó que incrementar el uso de biocombustibles no implicaría competir con la industria petrolera local, sino complementar la oferta energética. Esto cobra especial relevancia en un escenario donde el precio internacional del crudo ronda los 90 dólares por barril.

Cada litro o cada tonelada de biocombustible que se produce reduce importaciones”, sostuvo Martelli, al recordar que Argentina aún necesita importar parte de la nafta y el gasoil que consume.

Actualmente, la producción destinada al mercado interno ronda entre 850.000 y 900.000 toneladas de biodiesel al año, mientras que el volumen exportado varía según las condiciones del mercado internacional. Sin embargo, el sector enfrenta nuevos desafíos en el comercio exterior, especialmente por medidas proteccionistas.

Martelli advirtió que la Comisión Europea analiza restricciones al biodiesel argentino bajo argumentos ambientales. Frente a ese escenario, aseguró que el país deberá defender su posición para no perder mercados estratégicos.

Previsibilidad e incentivos para crecer

Para el sector pyme, el principal obstáculo para expandir la producción no es tecnológico ni productivo, sino regulatorio. La falta de previsibilidad y el incumplimiento de las fórmulas de precio establecidas generaron fuertes dificultades en los últimos años.
Lo primero que se necesita es previsibilidad y un horizonte de largo plazo”, afirmó Martelli. Según explicó, en distintos períodos las empresas se vieron obligadas a trabajar sin rentabilidad debido a que no se respetaron los mecanismos oficiales de actualización de precios.

El dirigente también pidió que cualquier reforma legislativa contemple la protección de las pequeñas y medianas empresas del sector, muchas de ellas radicadas en localidades del interior del país. “Se necesita una ley que permita incrementar la producción de biodiesel pero que también siga cuidando a las pymes”, señaló.

Finalmente, Martelli destacó que los biocombustibles también podrían expandirse en otros sectores, como el transporte público o las flotas municipales. Para ello, indicó, se requieren incentivos que compensen el mayor costo inicial frente a los combustibles tradicionales, aunque remarcó que los beneficios económicos, ambientales y productivos justifican políticas públicas que impulsen su desarrollo.