La reciente caída en la imagen del presidente abre interrogantes sobre el escenario político argentino, aunque sin alterar de forma sustancial el mapa de apoyos. En este contexto, Daniel Bilotta analizó que “el que descendió en su aceptación es el presidente de la nación”, mientras que Axel Kicillof mantiene niveles estables de intención de voto.
Según el analista, esto revela una dinámica clara: “Kicillof parece estar sustentado en su voto duro”, al igual que el oficialismo, que conserva un núcleo de apoyo similar al obtenido en las elecciones de 2023. Sin embargo, advirtió que el factor determinante no es político sino económico: “me da la impresión que aquí el tema central y la clave de todo es la economía”.
La economía como factor determinante
Bilotta remarcó que el impacto en la opinión pública depende directamente de los indicadores económicos. En ese sentido, señaló que “tal vez lo de Adorni no hubiera resultado tan impactante si la inflación no fuera superior al 3%”, en referencia a los datos esperados para marzo.
El analista amplió la mirada al plano internacional para reforzar su argumento: “esta es la situación de fondo para cualquier gobierno”, sostuvo, vinculando los problemas locales con fenómenos globales como el precio del petróleo o tensiones geopolíticas.
En este escenario, consideró que el gobernador bonaerense podría verse beneficiado: “el mejor escenario que puede tener es donde las políticas del gobierno queden cuestionadas por la realidad”, aunque aclaró que el oficialismo aún conserva niveles de apoyo relevantes.
Reconfiguración política y estrategia opositora
Sobre el armado opositor, Bilotta planteó la posibilidad de una convergencia amplia: “lo mejor sería hacer un gran paso de todo el espectro opositor”, con el objetivo de consolidar una alternativa competitiva frente al oficialismo.
En paralelo, analizó las dificultades del gobierno para avanzar con reformas políticas, como la eliminación de las PASO: “hubo una pérdida de capital electoral muy rápido, más de lo previsto”, lo que obligaría a replantear estrategias y negociar con gobernadores.
También advirtió sobre el impacto institucional de posibles tensiones internas: “puede ser una muy mala señal que el Congreso le imponga al presidente quién será su jefe de gabinete”, en relación al futuro de funcionarios clave.
Finalmente, al referirse al peronismo, Bilotta destacó un cambio de enfoque: “hoy es más importante definir el programa que el candidato”, y anticipó que el espacio buscará una propuesta económica que combine ajuste fiscal con mayor sensibilidad social.