El sociólogo Diego Raus calificó como inesperada la polémica que buscó instalar a Argentina como un país racista durante el Mundial y afirmó que el planteo careció de fundamentos. "Fue una cosa totalmente extraña y para nosotros sorprendente, porque si hay un país donde no hay una cosa racista, es la Argentina", expresó.
Según explicó, el debate apareció sobre el final de la competencia y sorprendió por el cambio de eje respecto de otras discusiones previas. "Jamás la Argentina hizo nada, ni ninguna declaración como para que nos tilden de racista, fue algo llamativo realmente", sostuvo.
La polémica por el racismo y la Selección Argentina
Para Raus, una de las posibles interpretaciones es que la selección argentina no contara con jugadores afrodescendientes, aunque aclaró que ello no justifica la acusación. "Fue algo llamativo realmente y aparte que fue al final; si hubiese sido desde el principio, bueno, pero fue al final así, una explosión", remarcó.
El impacto internacional y las relaciones entre países
Consultado sobre la posibilidad de que existieran intereses económicos detrás de la controversia, el investigador descartó esa hipótesis y recordó que Argentina integra históricamente el grupo de selecciones candidatas al título. "No tiene sentido toda esa campaña", afirmó, al señalar que Brasil, Alemania, Inglaterra, Francia o España también suelen ocupar ese lugar de protagonismo.
Además, cuestionó que las críticas provinieran de países que atraviesan fuertes debates internos sobre inmigración. "Es hasta patético que de esos lugares vengan hacia Argentina una cuestión de racismo", manifestó, en referencia a Europa y Estados Unidos.
Finalmente, Raus consideró que la polémica perderá relevancia con el paso del tiempo y descartó consecuencias diplomáticas o comerciales. "Creo que esto se termina ahora. El Mundial terminó, estas cosas terminaron", aseguró, al tiempo que recordó que algunas de las personas que cuestionaron a Argentina posteriormente ofrecieron disculpas.
También rechazó que el episodio pueda afectar los vínculos con otros países, ya que, según indicó, las críticas provinieron principalmente de figuras del espectáculo y no de dirigentes políticos. "No fue una cosa que surgió de la política... por lo tanto, es difícil que tenga un impacto en las relaciones políticas o comerciales entre los países", concluyó.