El economista y doctorando en Economía de la Universidad de Buenos Aires, Joaquín Waldman, aseguró en diálogo con Canal E que la recuperación económica argentina presenta fuertes desequilibrios sectoriales y todavía no logra traducirse en una recuperación sostenida del empleo formal.
Si bien la actividad económica dejó atrás la recesión iniciada entre 2023 y 2024 y acumula varios trimestres consecutivos de crecimiento, el especialista advirtió que la mejora se concentra en un número reducido de sectores, mientras que las actividades que generan más puestos de trabajo continúan sin recuperar los niveles previos a la crisis.
Crecimiento económico desigual: la recuperación no alcanza a los sectores que más empleo generan
La economía argentina dejó atrás la recesión iniciada entre 2023 y 2024 y acumula siete trimestres consecutivos de expansión. Sin embargo, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), esa mejora se concentra en pocos sectores, mientras que la industria, la construcción y el comercio —que representan el 38% del valor agregado y el 44% del empleo privado registrado— permanecen entre un 4% y un 13% por debajo de los niveles de 2022.
Al analizar los resultados del estudio, Joaquín Waldman explicó que "la recesión que ha tenido nuestro país entre 2023 y 2024, vemos que hace tiempo terminó y nuestra economía ya lleva siete trimestres consecutivos creciendo". Sin embargo, aclaró que "ese crecimiento está muy mal repartido entre distintos rubros de actividad", con sectores dinámicos y otros que aún no logran recuperarse.
El economista precisó que desde el pico de actividad registrado en 2023 se perdieron 328.000 puestos de trabajo asalariados, principalmente en actividades intensivas en mano de obra. "Ese es el resultado agregado después de considerar la pérdida en estos rubros grandes y mucho empleo y la ganancia que fue pequeña en los sectores que crecen", señaló.
Energía y minería crecen, pero no compensan la caída del empleo
Waldman explicó que los sectores con mejor desempeño, como la minería, la energía y el agro, tienen una baja demanda de trabajadores debido a su elevado nivel de mecanización. "Tanto la minería como el agro son sectores que son poco intensivos en trabajo", afirmó.
Aunque reconoció que estas actividades generan efectos indirectos sobre otras ramas de la economía, advirtió que ese fenómeno todavía no alcanza para revertir la situación del mercado laboral. "Ya van unos cuantos trimestres en donde estas actividades están creciendo (...) y no está teniendo la atracción suficiente como para compensar al resto de actividades", sostuvo.
La obra pública sigue rezagada y profundiza las diferencias regionales
El especialista también remarcó que la recuperación económica presenta fuertes disparidades regionales. Según las estimaciones del informe, solo la mitad de las provincias recuperó sus niveles de actividad previos a la crisis, mientras que el resto continúa rezagada.
En ese contexto, Waldman advirtió que la falta de inversión en infraestructura limita la generación de empleo. "Las obras públicas provinciales están ejecutándose muy por debajo de otros años, con lo cual tampoco creemos que en las condiciones actuales vaya a ser lo que traccione el empleo", explicó.
Finalmente, el economista concluyó que el patrón de crecimiento observado continúa siendo atípico. "Nos sigue resultando llamativo cómo las que crecen menos no crecen y siguen cayendo todavía cerca de dos años después de comenzada la recuperación", afirmó, al advertir que la mejora macroeconómica todavía no logra reflejarse en los sectores que más trabajadores emplean.