La atención de los mercados financieros está puesta en la próxima decisión de la Reserva Federal (FED) sobre las tasas de interés. Si bien el consenso apunta a que no habrá cambios en la reunión de julio, los inversores ya descuentan la posibilidad de un ajuste hacia septiembre, con potenciales efectos sobre las economías emergentes.
En ese contexto, el economista Eduardo Coria Lahoz explicó que las expectativas del mercado ya comienzan a reflejar ese escenario y analizó cómo una eventual suba de tasas en Estados Unidos podría repercutir en Argentina, tanto por el impacto sobre las materias primas como por el costo del financiamiento.
Cómo impactaría una suba de tasas en Argentina
El especialista explicó que un endurecimiento de la política monetaria estadounidense repercute en toda la economía mundial. "Un aumento de tasas en Estados Unidos impacta prácticamente en la economía global", sostuvo.
En ese contexto, detalló que una mayor tasa de interés fortalece al dólar y presiona a la baja los precios internacionales de las materias primas. "Hay que esperar que, frente a un aumento de las tasas de la FED, el precio de todos los bienes que exportamos, por ejemplo, petróleo, soja, trigo y maíz, bajen", advirtió.
Además, señaló que el atractivo de los bonos del Tesoro estadounidense provoca una salida de capitales desde los mercados emergentes. "Lo que uno observa es que hay un reflujo de dólares de todos los países del mundo hacia la economía norteamericana", explicó, una dinámica que podría traducirse en una caída del valor de los bonos soberanos argentinos.
Más costos de financiamiento y una economía global más fría
El economista también remarcó que una suba de tasas incrementa el costo del financiamiento tanto para los Estados como para las empresas. "A los países se les va a encarecer acceder al financiamiento a nivel internacional", afirmó, al señalar que ese efecto termina trasladándose también al mercado local, incluso cuando Argentina prioriza el financiamiento interno.
Respecto de los objetivos de la Reserva Federal, explicó que la política monetaria busca contener la inflación mediante una desaceleración de la actividad económica. "La idea de aumentar la tasa de interés por parte de la FED es precisamente para frenar la demanda", indicó.
Finalmente, resumió el alcance global de estas decisiones: "El aumento en la tasa de interés por parte de la FED precisamente es para enfriar la economía", una estrategia que, debido al rol internacional del dólar, termina afectando también al resto de las economías, incluida la argentina.