La inflación de la Ciudad de Buenos Aires volvió a mostrar señales de desaceleración durante mayo y abrió expectativas favorables para el dato nacional. En ese contexto, el economista Eduardo Jacobs consideró que el proceso de baja de precios podría continuar en los próximos meses.
“Es razonable esperar que siga bajando, que siga esta tendencia de desaceleración”, afirmó el economista, quien remarcó que un escenario de inflación más controlada contribuye a consolidar expectativas, mejorar el acceso al crédito y fortalecer la actividad económica.
Sin embargo, advirtió que aún persisten focos de volatilidad en algunos rubros. “No es que todos los productos estén aumentando un 2,1%, sino que hay sectores que se disparan”, explicó, al señalar el fuerte impacto que tuvieron las frutas y verduras durante el último mes debido a problemas de abastecimiento.
Riesgo país y deuda: la herencia de los incumplimientos
Jacobs también analizó la caída del riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos y consideró que la mejora todavía no refleja plenamente la situación actual de la macroeconomía argentina.
“El riesgo país está reflejando lo que pasó en la Argentina en los últimos 10 o 15 años”, señaló. En esa línea, respaldó la estrategia oficial de cancelar deuda en lugar de renovarla, con el objetivo de reducir la cantidad de bonos argentinos circulando en los mercados internacionales.
Según el economista, la percepción de riesgo sigue condicionada por los antecedentes de incumplimiento financiero. “Tenemos que levantar toda esa mala performance de los últimos 20 años y cuesta mucho que el mercado te vuelva a creer”, sostuvo.
Además, consideró que, si se observan los indicadores macroeconómicos actuales, el riesgo país debería ubicarse entre 350 y 400 puntos básicos.
Banco Central más fuerte y apertura al comercio internacional
Respecto al frente externo, Jacobs destacó el fortalecimiento de las reservas y la mejora de la posición financiera del Banco Central. “El Banco Central está cada vez más fuerte”, afirmó, y puso como ejemplo la reducción de la utilización del swap con China, tras la devolución de una parte significativa de los fondos utilizados en años anteriores.
El economista también resaltó la importancia estratégica del vínculo comercial con China, especialmente para la industria local. Según explicó, la importación de maquinaria permite mejorar la competitividad y reducir costos productivos.
En paralelo, sostuvo que la apertura económica favorecerá tanto a consumidores como a empresas. “Argentina tiene un camino a recorrer, que es en beneficio de los consumidores”, aseguró.
Para Jacobs, la industria nacional deberá enfocarse en aquellos segmentos donde posee ventajas competitivas. “Lo que tiene que buscar son los nichos donde somos buenos”, concluyó, al destacar que la especialización productiva será clave para competir en una economía más integrada al mundo.