La acumulación de reservas internacionales se convirtió en uno de los principales objetivos del programa económico del Gobierno. Mientras el Banco Central continúa comprando divisas en el mercado cambiario, el desafío pasa por fortalecer las reservas netas y garantizar el cumplimiento de los compromisos financieros asumidos por el país en los próximos años.
En diálogo con Canal E, el economista Nau Bernues analizó la estrategia oficial para recomponer las reservas, el impacto de la deuda sobre las cuentas externas, los desafíos de la economía real, el rol del RIGI y las perspectivas para la inflación durante los próximos meses.
La meta de reservas que busca alcanzar el Gobierno
Según explicó Bernues, a diferencia de años anteriores, el equipo económico diseñó desde comienzos de 2026 un esquema específico para fortalecer la posición de reservas del Banco Central. Dentro de ese programa, uno de los objetivos más inmediatos está próximo a cumplirse.
En ese sentido, destacó que "hoy, mañana, se estará cumpliendo uno de ellos, que es la compra de 10.000 millones de dólares", una cifra que estaba contemplada dentro de la estrategia oficial para la primera mitad del año.
Sin embargo, señaló que la meta más importante todavía está por delante. El segundo objetivo planteado por el Gobierno apunta a alcanzar un saldo acumulado de 17.000 millones de dólares, una cifra vinculada tanto a la estabilidad financiera como a los compromisos de deuda del país.
Para el economista, la acumulación de reservas cumple un rol clave dentro del programa económico porque permite fortalecer la capacidad de pago y mejorar la posición financiera de la Argentina frente a los mercados internacionales.
Por qué las reservas netas siguen siendo negativas
A pesar del fuerte ritmo de compras registrado durante los últimos meses, las reservas netas todavía muestran niveles bajos e incluso cercanos al terreno negativo. Bernues explicó que esta situación responde principalmente al uso de esos dólares para afrontar vencimientos de deuda.
Según detalló, "estos 10.000 millones de dólares que compró el Banco Central, prácticamente fue todo a honrar estos compromisos de deuda", lo que explica por qué la mejora en las reservas brutas no se traduce automáticamente en un fortalecimiento de las reservas netas.
El especialista sostuvo que la meta de acumulación prevista para los próximos meses busca precisamente corregir esa situación. El objetivo es cumplir con las obligaciones financieras y, al mismo tiempo, reconstruir el nivel de reservas líquidas disponibles.
Bajo esa lógica, considera que el Gobierno está trabajando simultáneamente sobre dos frentes: reducir vulnerabilidades externas y ordenar el perfil de vencimientos futuros.
Los desafíos pendientes de la economía productiva
Más allá de los avances que muestra la macroeconomía, Bernues advirtió que todavía existen sectores productivos que no logran recuperarse con la misma intensidad que otros segmentos de la actividad.
Según explicó, uno de los principales desafíos pasa por la reorganización de la matriz productiva argentina, un proceso que podría modificar cuáles son los sectores que lideran el crecimiento económico durante los próximos años.
En ese escenario, consideró que algunas actividades tradicionales podrían perder protagonismo relativo frente a sectores vinculados a los recursos naturales. Desde su visión, "la industria no va a picar en punta en términos de actividad económica o en términos de empleo como sí lo puede hacer Vaca Muerta o la minería".
Además, destacó que el crecimiento de estos sectores ya comienza a reflejarse en distintas economías regionales mediante mayores niveles de actividad y exportaciones.
El impacto del RIGI y la reforma laboral sobre el empleo
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la capacidad de las reformas impulsadas por el Gobierno para generar empleo e incentivar nuevas inversiones.
Bernues se mostró optimista respecto del potencial del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y sostuvo que muchas iniciativas probablemente no se habrían concretado sin ese marco normativo.
En ese sentido, afirmó que "programas como el RIGI, sin dudas, van a terminar traccionando un mayor empleo", especialmente en aquellas regiones donde se desarrollan proyectos vinculados a la energía, la minería y otras actividades de gran escala.
Respecto de la reforma laboral, explicó que los incentivos económicos también juegan un papel importante al momento de contratar trabajadores. Desde la mirada empresarial, considera que una menor carga impositiva y un marco regulatorio más previsible pueden favorecer la creación de empleo formal.
Por eso entiende que "la alineación de incentivos entre el empresario para la creación de empleo y la gente es lo que termina produciendo la realidad de que ese empleo efectivamente se genera".
La inflación podría seguir bajando en los próximos meses
De cara a la publicación del próximo Índice de Precios al Consumidor (IPC), Bernues se mostró optimista respecto de la evolución de la inflación y consideró que los datos podrían ubicarse por debajo de los registros observados en abril.
Las mediciones privadas de alta frecuencia ya muestran una desaceleración en la dinámica de precios y, según el economista, esa tendencia estaría alineada con lo que espera actualmente el mercado.
Por ese motivo, sostuvo que "lo más probable es que estemos por debajo de la inflación de abril y que en marzo hayamos visto el pico del año".
Además, remarcó que los relevamientos preliminares ubican la inflación en torno al 2,1%, una cifra consistente con el proceso de desaceleración que viene mostrando la economía durante los últimos meses.
Para Bernues, la combinación entre disciplina monetaria y estabilidad cambiaria seguirá funcionando como uno de los principales anclajes del programa económico. Bajo esa perspectiva, considera que la inflación continuará descendiendo gradualmente durante el resto del año.