Tras un primer semestre con escasos avances legislativos, el Gobierno reorganizó sus prioridades para la segunda mitad del año y concentrará sus esfuerzos en tres ejes: la reforma político-electoral, la aprobación del Presupuesto 2027 y un paquete de iniciativas económicas orientadas a consolidar la estabilidad financiera.
La agenda oficial también contempla cambios en la Carta Orgánica del Banco Central, la ampliación del régimen de inocencia fiscal y otros proyectos vinculados a la desregulación económica. Además, el oficialismo buscará destrabar iniciativas pendientes para avanzar con reformas estructurales antes del inicio del calendario electoral.
La eliminación de las PASO, la principal apuesta del oficialismo
La principal apuesta del oficialismo será avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ante la falta de consensos en el Senado, La Libertad Avanza evalúa, como alternativa, repetir el esquema aplicado en 2025 y promover una suspensión transitoria para las próximas elecciones presidenciales.
La iniciativa requiere mayoría absoluta en ambas cámaras, por lo que el respaldo de gobernadores y bloques dialoguistas será determinante.
El Presupuesto 2027 y las reformas económicas
En paralelo, el Ejecutivo deberá enviar antes del 15 de septiembre el proyecto de Presupuesto 2027. A diferencia del año pasado, la Casa Rosada analiza incorporar parte de los reclamos de las provincias para facilitar acuerdos políticos que permitan aprobar tanto la ley de gastos como el resto de la agenda parlamentaria.
El tercer bloque de proyectos incluye la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la ampliación del régimen de inocencia fiscal y una iniciativa para limitar el gasto público cuando se agoten las partidas presupuestarias, conocida por el Gobierno como "shutdown". El objetivo es reforzar la disciplina fiscal, evitar el financiamiento monetario del Tesoro y reducir la volatilidad económica durante el período electoral.
La ampliación del régimen de inocencia fiscal sería el primer proyecto en ingresar al Congreso y buscará ampliar el universo de contribuyentes que puedan adherirse al esquema, con la intención de incrementar el ingreso de divisas al sistema formal. En tanto, la reforma del Banco Central y la ley de equilibrio presupuestario serían enviadas durante agosto.
Colectoras, Súper RIGI y los proyectos que siguen pendientes
Dentro de la reforma política, el oficialismo también impulsa un sistema de colectoras que permita a partidos provinciales adherir a la candidatura presidencial de Javier Milei sin perder identidad en las categorías locales, una herramienta que apunta a fortalecer alianzas con gobernadores.
Entre los proyectos que permanecen pendientes figuran el denominado Súper RIGI, destinado a promover inversiones superiores a US$1.000 millones con beneficios fiscales y cambiarios, y la modificación del régimen de subsidios al gas en zonas frías, ambos con media sanción de Diputados.
También continúan demoradas las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Desregulación, como la reforma sobre propiedad privada, el proyecto "Hojarasca" para eliminar normas consideradas obsoletas y una nueva Ley General de Sociedades con herramientas vinculadas a blockchain e inteligencia artificial.
Completan la agenda legislativa otras reformas aún sin tratamiento, entre ellas un nuevo régimen de pensiones por discapacidad, cambios en la ley de salud mental, una reforma sobre ludopatía, la derogación de la ley de etiquetado frontal y proyectos vinculados a la regulación del lobby, tratados internacionales y acuerdos comerciales.