Las nuevas generaciones comenzaron a modificar de manera profunda las prioridades dentro del mercado laboral. Una encuesta internacional realizada sobre casi 24.000 personas reveló que solo el 6% de los trabajadores jóvenes tiene como objetivo inmediato convertirse en jefe dentro de una empresa.
En diálogo con Canal E, la licenciada en Relaciones Laborales Ayelén Kalenok analizó el fenómeno y explicó cómo cambiaron las aspiraciones de los millennials y la generación Z, en un contexto marcado por el estrés, la búsqueda de flexibilidad y el equilibrio con la vida personal.
El liderazgo tradicional pierde atractivo
Kalenok explicó que el estudio fue realizado por una de las principales consultoras globales y se enfocó especialmente en las generaciones con mayor peso actual dentro del mercado de trabajo.
“Solamente el 6% tiene como objetivo o deseo inmediato ser jefe”, destacó la especialista.
Sin embargo, aclaró que eso no significa falta de ambición profesional. “El 75% dice que quiere crecer”, señaló, aunque remarcó que hoy el concepto de crecimiento dejó de estar directamente vinculado con ascender a puestos jerárquicos.
La flexibilidad y la vida personal ganan terreno
Según explicó Kalenok, las nuevas generaciones priorizan otras cuestiones antes que un cargo de liderazgo tradicional.
“No están dispuestos a resignar todas estas cosas, trabajar más horas o perder flexibilidad por un sueldo un poco más alto”, sostuvo.
La especialista indicó que el equilibrio entre el trabajo y la vida personal aparece hoy como uno de los principales factores de decisión laboral. En muchos casos, el costo emocional y personal de asumir mayores responsabilidades ya no resulta atractivo.
El estrés laboral, una de las claves del cambio
Otro de los datos que sobresalió de la encuesta estuvo relacionado con el nivel de agotamiento y presión que sienten los trabajadores.
“El 46% de las personas encuestadas siente que usualmente está estresada en sus trabajos”, comentó Kalenok.
Para la licenciada, este escenario impacta directamente sobre el interés por asumir posiciones jerárquicas. “No se está dispuesto a pagar el precio de tener más estrés para tal vez obtener un cargo o un título”, explicó.
El desafío que enfrentan las empresas
La especialista advirtió que esta transformación generacional obliga a las compañías a replantear sus estructuras de liderazgo y sus modelos de desarrollo profesional.
“No podemos estar eligiendo hoy líderes en compañías en solo un 6% disponible”, afirmó.
En ese sentido, planteó que las organizaciones deberán adaptar el rol del jefe tradicional para volverlo más atractivo y compatible con las nuevas demandas laborales.
“Lo interesante es ver cómo se reconvierte esto y cuáles son las demandas hoy del mercado de trabajo”, expresó durante la entrevista.
Qué significa crecer profesionalmente para los jóvenes
Kalenok explicó que las nuevas generaciones asocian el crecimiento profesional con otros factores más vinculados al aprendizaje y al desarrollo personal.
“Crecer profesionalmente tiene más que ver con aprender habilidades nuevas y salir de la zona de confort”, señaló.
En contraste, el modelo clásico de liderazgo asociado a más presión, menos tiempo libre y mayor carga laboral comenzó a perder atractivo entre los trabajadores jóvenes.
Un cambio cultural dentro del mercado laboral
La especialista también comparó la actualidad con décadas anteriores, cuando llegar a ser jefe era considerado la máxima aspiración profesional.
“Hoy se está un poco más descreído de qué es lo que realmente le va a dar a la persona una promoción”, afirmó.
Según explicó, las nuevas generaciones crecieron en contextos distintos y desarrollaron otra mirada sobre el sacrificio laboral, el éxito profesional y la calidad de vida.