El mercado de valores argentino atraviesa semanas de indefinición. Tras dos ruedas sin actividad local y con referencias externas condicionadas —Estados Unidos sin operaciones por el Día del Presidente y China cerrada por el Año Nuevo— el índice líder muestra señales de agotamiento tras la suba de enero.
Para Emilse Córdoba, el contexto internacional influye, pero no explica todo. “Creo que acá es de todo un poco”, sostuvo al analizar el retroceso cercano al 13% en febrero. Según detalló, el mercado argentino viene “lateralizando” desde hace casi tres meses, evaluando si la corrección será más profunda.
Corrección o nuevo impulso del Merval
La clave técnica, explicó, pasa por los niveles en dólares del índice. “Si logramos ver el índice Merval arriba de los 2.030 o 2.050 dólares, entonces podemos pensar en que esto fue suficiente y arranca de vuelta”, señaló. Caso contrario, advirtió que podría testear la zona de 1.800 dólares antes de retomar una tendencia alcista más sólida.
La especialista vinculó este comportamiento con lo que también ocurre en otros activos globales, como Bitcoin o el mercado estadounidense: una etapa de pausa tras fuertes subas. En el plano local, sumó un factor político. “El inversor argentino se plantó en una mesa de tres patas: la economía micro, la macro y la gobernabilidad”, explicó, al subrayar que cualquier ruido institucional puede impactar en las cotizaciones.
Además, recordó que el mercado sigue de cerca el clima social. “El mercado también siempre está mirando si hay conflictividad o no en la calle, porque eso también es importante”, afirmó.
Tasas en pesos y estrategia de cartera
Uno de los grandes protagonistas del momento es el carry trade. Con tasas en pesos que escalaron tras la absorción monetaria del Tesoro, el rendimiento en moneda local vuelve a resultar atractivo frente a un dólar estable.
“La tasa en pesos está cada vez más atractiva porque realmente si vos mantenés y te quedás parado en dólares, estás claramente perdiendo”, remarcó Córdoba. La tasa de caución llegó al 34-35%, muy por encima de semanas anteriores.
En este escenario de alta volatilidad y oportunidades tácticas, la directora de Bell Investment propuso una estrategia clara: “Me parece que es un momento para ir haciendo microinversiones”.
La recomendación central es diversificar no solo por sectores, sino por riesgo y plazo. “Pensemos la cartera, nuestras carteras, pensemos en plazo”, enfatizó. Para Córdoba, una estructura equilibrada debería dividirse en tres partes: una conservadora y de largo plazo, otra de horizonte medio y una porción destinada al cortísimo plazo para aprovechar movimientos rápidos.