La economista, Carina Farah, en contacto con Canal E, se refirió al dato de inflación de abril, que fue del 2,6% a nivel nacional, y sostuvo que, si bien hubo una desaceleración respecto al mes anterior, todavía persisten fuertes problemas estructurales en la economía argentina.
Farah explicó que, “la inflación ha marcado una baja respecto del mes anterior”, aunque aclaró: “Es una baja, como decíamos, respecto al mes anterior. No es una inflación baja”.
El Gobierno deberá estar atento a la desaceleración de la inflación
Asimismo, remarcó que el dato debe analizarse con cautela porque Argentina venía “de unos 10 meses más o menos de un crecimiento de la tasa de inflación mensual”. En ese sentido, planteó una incógnita clave sobre el futuro de los precios: “Lo que hay que ver ahora es si esta desaceleración va a marcar un quiebre en la tendencia o si es solamente agacharse para tomar envión, como dirían las abuelas”.
Al analizar el comportamiento de los distintos sectores del IPC, Farah destacó que, “el que más aumentó fue el transporte, que se aumentó un 4,4%”, mientras que educación también mostró fuertes incrementos.
Persiste el aumento de los consumos que las familias no pueden sustituir
Sobre este punto, cuestionó la posibilidad de que los consumidores puedan evitar esos gastos: “En este rubro yo le diría al Presidente que los consumidores tienen pocas posibilidades de optar o pocas posibilidades de sustituirlo”.
Sobre la misma línea, la entrevistada agregó: “Tienen que acatar esos aumentos de precios y destinar mayores porcentajes de sus ingresos a estos rubros, toda vez que los ingresos nominales están totalmente congelados”.
También puso el foco en los servicios regulados y advirtió que los futuros aumentos podrían complicar la desaceleración inflacionaria. “Si se siguen aprobando aumentos en el transporte o aumentos en el rubro que tiene que ver con la luz, gas, electricidad y otros combustibles, también es difícil pensar que la inflación se va a desacelerar”, afirmó.