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Geopolítica

Taiwán, Irán y los aranceles: los temas centrales del encuentro entre China y Estados Unidos

El analista internacional Alejandro Laurnagaray analizó la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping y advirtió sobre las tensiones crecientes por Taiwán y Medio Oriente.

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WASHINGTON GANA TIEMPO, BEIJING PROYECTA PODER. Donald Trump y Xi Jinping, en una tregua que no resuelve la disputa estratégica. | cedoc

La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a poner en el centro de la escena internacional las tensiones entre Estados Unidos y China, en un contexto marcado por disputas comerciales, conflictos geopolíticos y una creciente competencia estratégica.

En diálogo con Canal E, el analista internacional Alejandro Laurnagaray analizó el alcance político del encuentro y advirtió sobre el delicado equilibrio global que atraviesan ambas potencias.

Un nuevo intento de desescalar tensiones entre China y Estados Unidos

Laurnagaray explicó que la reunión representa un nuevo paso dentro del escenario multipolar que se está consolidando a nivel global.

Según sostuvo, el encuentro busca reducir parte de las tensiones acumuladas en los últimos años entre ambas potencias, especialmente en materia comercial y geopolítica.

En ese sentido, afirmó que “es un paso en desescalada de las tensiones y las fricciones que se vienen dando entre Estados Unidos y China”.

El especialista remarcó que, pese a las diferencias, ambos países continúan dialogando sobre comercio, inversiones, Ucrania, Medio Oriente y seguridad internacional.

Además, destacó que China ya logró que Estados Unidos la reconozca como un competidor estratégico de igual nivel.

Taiwán, el principal punto de conflicto

Durante la entrevista, Laurnagaray señaló que la cuestión de Taiwán fue uno de los temas centrales del encuentro entre Trump y Xi Jinping.

El analista explicó que Beijing considera a la isla una “línea roja” y advirtió sobre el riesgo de un conflicto militar si Washington profundiza su apoyo político y militar.

En ese contexto, sostuvo que “si hay un paso concreto hacia la independencia, se va a utilizar la fuerza”.

Laurnagaray recordó que Estados Unidos aprobó recientemente ventas de armas a Taiwán por alrededor de USD 10.000 millones, lo que elevó aún más las tensiones.

Además, explicó que Washington mantiene una estrategia de “ambigüedad estratégica”: reconoce formalmente la política de una sola China, pero al mismo tiempo impulsa la autonomía taiwanesa.

Irán, Medio Oriente y la disputa global

El especialista también analizó el impacto de Irán y Medio Oriente dentro de la relación entre Beijing y Washington.

Según explicó, Estados Unidos mantiene sanciones sobre empresas chinas vinculadas al comercio petrolero con Irán, mientras China responde con restricciones a compañías norteamericanas.

En ese sentido, afirmó que “Estados Unidos y China intentan cada uno debilitar al otro”.

Laurnagaray sostuvo que el fortalecimiento del bloque euroasiático, liderado por China y Rusia, representa uno de los principales desafíos estratégicos para Estados Unidos.

Además, destacó que Beijing avanzó en la diversificación de proveedores energéticos y profundizó sus vínculos con Moscú.

La transición hacia un mundo multipolar

Durante el análisis, Laurnagaray aseguró que el mundo atraviesa una etapa de transición hegemónica marcada por el ascenso de China y el reacomodamiento del poder global.

El especialista mencionó la llamada “trampa de Tucídides”, teoría que describe el riesgo de conflicto entre una potencia emergente y otra consolidada.

En ese contexto, sostuvo que “estamos en un período de transición hegemónica”.

El analista explicó que Estados Unidos continúa siendo la principal potencia militar, aunque enfrenta problemas estructurales en materia económica y social.

Además, remarcó que el enorme déficit comercial, la polarización interna y la pérdida relativa de influencia forman parte de los desafíos que atraviesa Washington.

La situación interna de Estados Unidos

Laurnagaray también vinculó la política exterior de Trump con el contexto político y económico interno de Estados Unidos.

Según indicó, el Partido Republicano enfrenta dificultades de cara a las próximas elecciones y existe una creciente crisis social y económica dentro del país.

En ese sentido, afirmó que “hay una crisis social muy clara en Estados Unidos”.

El especialista sostuvo que la competencia con China forma parte de una estrategia para sostener el liderazgo internacional estadounidense.

Por último, consideró que el equilibrio global continuará redefiniéndose alrededor de las grandes potencias, con China, Estados Unidos y Rusia como actores centrales del nuevo escenario internacional.