El nuevo enfrentamiento político por el sistema previsional volvió a poner en agenda una problemática estructural que, según Eugenio Semino, atraviesa a todas las administraciones. “Es un clásico seguirse echando la culpa entre unos y otros cuando todos en realidad son culpables”, afirmó en Canal E, y sostuvo que el sistema jubilatorio argentino está quebrado desde hace décadas.
El defensor de la tercera edad remarcó que la crisis no es nueva y recordó que los reclamos vienen acumulándose desde los años noventa. “Estamos hablando de un sistema que está destruido en términos de su esencia”, explicó, señalando la pérdida sostenida del poder adquisitivo y una litigiosidad histórica. “Hoy hay alrededor de 600.000 juicios previsionales”, indicó, aclarando que solo una minoría de quienes tienen derecho logra iniciar una demanda judicial.
La urgencia de los jubilados de hoy
Semino puso el foco en la situación actual de los adultos mayores y fue categórico. “La gran mayoría de los jubilados hoy literalmente se está muriendo de hambre”, expresó, aclarando que se trata de una descripción cotidiana para quienes trabajan con personas mayores. “Vemos su padecimiento y la imposibilidad de tener una vida con calidad”, agregó.
En términos concretos, describió una brecha imposible de sostener. “Cinco millones de jubilados cobran alrededor de 400 mil pesos con una canasta que supera el millón y medio”, explicó, remarcando que mientras se discuten reformas futuras, nadie resuelve el presente. “Hay que ver cómo comen hoy, cómo acceden a la salud y cómo pueden vivir bajo un techo”, insistió.
Financiamiento, privilegios y superávit fiscal
Consultado por las jubilaciones de privilegio, Semino fue claro: “Esto se escucha con cada administración, pero nunca se hace nada”. Aclaró que su eliminación no resolvería la crisis inmediata. “Aunque se derogaran mañana, no moverían el amperímetro de los jubilados actuales”, explicó, al tratarse de derechos adquiridos.
Para el especialista, el verdadero problema está en el financiamiento del sistema y en las decisiones políticas recientes. “La plata de la seguridad social es la que apalanca el superávit fiscal tan festejado”, denunció. Y concluyó con una advertencia contundente: “Le están pagando el superávit a costa de la vida y la calidad de vida de los jubilados”.