El economista Federico Glustein analizó en diálogo con Canal E el ritmo de compras de dólares del Gobierno y el rol del Banco Central en la acumulación de reservas, en un contexto de estabilidad cambiaria y presión por los vencimientos de deuda.
Según explicó, la estrategia oficial combina compras constantes de divisas con una política orientada a evitar impactos inflacionarios, mientras se busca garantizar el cumplimiento de las obligaciones externas.
Un ritmo de compras sostenido pero moderado
Glustein señaló que el Banco Central mantiene un ritmo de compras de entre 80 y 110 millones de dólares diarios, lo que calificó como “bajo, pero constante”.
“Durante lo que va del año logró sumar más de 3.600 millones de dólares en acumulación de compras”, explicó, y proyectó que, de sostenerse esta dinámica, el total anual podría ubicarse entre 10.000 y 12.000 millones de dólares. Este nivel de acumulación permitiría cubrir “gran parte de las obligaciones” del Gobierno en 2026, aunque advirtió sobre la necesidad de coordinar con el Tesoro.
El rol del Tesoro y la tensión en el mercado
El economista remarcó que quien realmente necesita los dólares es el Tesoro, encargado de afrontar los pagos de deuda.
“Hay cierta duda en cómo puede hacer el Tesoro para comprarle los dólares al Banco Central sin que eso tenga repercusiones negativas en el mercado”, planteó.
Demanda de dólares: turismo e importaciones
En relación con la demanda de divisas, Glustein explicó que el turismo tiene un comportamiento estacional, con picos en verano y en períodos específicos del año. “Uno tiene una demanda de 2.200 millones de dólares en febrero, más los 1.400 millones en enero, pero después se modera”, detalló.
Además, destacó que la caída del nivel de actividad contribuyó a reducir las importaciones, lo que compensa parcialmente la presión sobre el mercado cambiario.
Exportaciones, tipo de cambio y contexto internacional
Glustein advirtió que el actual esquema económico, con menor carga impositiva a las importaciones y un tipo de cambio que considera “atrasado entre un 10% y 15%”, genera incentivos al consumo externo y al turismo. Sin embargo, señaló que el ingreso de divisas podría fortalecerse con la liquidación del sector agroexportador, aunque condicionada por el aumento de costos internacionales.
“El conflicto en Medio Oriente elevó el precio del petróleo y también de los fertilizantes”, explicó, lo que impacta en las decisiones del campo sobre cuándo liquidar.
Reservas, deuda y estrategia del Gobierno
El economista consideró que el Gobierno prioriza la acumulación de reservas como eje central de su programa económico. “La prioridad máxima es la acumulación constante en este contexto de estabilidad macro”, afirmó.
Si bien el oficialismo asegura contar con los dólares para afrontar los vencimientos de 2026, Glustein fue más cauto: “Sería muy apresurado decir que se tienen los 30.000 millones de dólares necesarios”. En ese sentido, señaló que el país podría apoyarse en exportaciones del agro y energía, así como en financiamiento externo, para evitar un escenario de default.
Equilibrio entre emisión e inflación
Por último, advirtió que acelerar las compras de divisas podría generar efectos no deseados. “Si el Banco Central comprara entre 200 y 300 millones por día, eso tendría un correlato en emisión que no es neutra”, explicó.
Según indicó, un exceso de emisión podría presionar sobre la inflación y el tipo de cambio, por lo que el actual ritmo busca mantener el equilibrio macroeconómico.