La discusión sobre el pago del Impuesto a las Ganancias por parte de jubilados volvió al centro de la escena tras conocerse que cerca del 10% de los beneficiarios alcanzados tributan sin advertirlo en sus recibos. Para la tributarista Fernanda Laiún, el debate expone una fuerte contradicción entre los principios de igualdad tributaria y los argumentos vinculados a derechos humanos.
“La ley del impuesto a las ganancias no distingue la fuente de la ganancia a la hora de tener que pagar impuestos”, explicó la especialista, quien remarcó que para la normativa vigente “lo que gana un jubilado es lo mismo que cobra un maestro, un empresario o un empleado en relación de dependencia”.
El conflicto entre vulnerabilidad y sistema tributario
Durante la entrevista, Laiún sostuvo que los planteos judiciales impulsados por jubilados parten de la idea de considerar a este sector como un grupo vulnerable. Sin embargo, cuestionó que esa lógica se aplique de manera generalizada sin considerar el nivel de ingresos.
“Los impuestos no distinguen por grupo de vulnerabilidad”, afirmó, y recordó que el histórico “caso García” —que abrió la puerta a numerosos reclamos— correspondía a una jubilada con ingresos equivalentes a entre 7 y 8 millones de pesos actuales.
“¿Era vulnerable realmente alguien que tiene ese nivel de ingresos?”, se preguntó la tributarista, al remarcar que muchos de los jubilados alcanzados por Ganancias perciben haberes elevados o integran regímenes especiales vinculados al Estado.
En ese sentido, aclaró que no se trata de jubilaciones mínimas: “Estamos hablando de jubilaciones altas”, precisó, y explicó que el impuesto comienza a aplicarse en ingresos superiores a los 3,5 millones de pesos.
El impacto fiscal y el debate por la equidad
La especialista también advirtió sobre las consecuencias que tendría ampliar exenciones tributarias en un contexto de fuerte presión sobre las cuentas públicas. “Sin impuestos no hay Estado”, enfatizó Laiún, al señalar que gran parte de la recaudación estatal se destina al pago de prestaciones previsionales y gasto social.
Además, cuestionó las diferencias entre distintos sectores alcanzados por Ganancias. “Me parece injusto que un jubilado, por el hecho de ser jubilado, no pague impuestos a las ganancias y un docente sí, o un médico sí”, expresó.
La tributarista consideró que el verdadero principio de justicia tributaria radica en que el impuesto sea proporcional a los ingresos. “El impuesto es justo en la medida en que lo paguemos todos, en la medida de nuestras posibilidades”, sostuvo.
Por último, explicó que quienes conservan jubilaciones más altas suelen pertenecer a regímenes especiales con actualización ligada al salario en actividad, especialmente dentro del sector público. Según indicó, eso genera una fuerte discusión sobre quiénes sostienen finalmente el sistema impositivo y previsional argentino.